El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, evalúa adelantar de manera inmediata las elecciones generales si el Congreso rechaza los dos reales decretos vinculados con la vivienda. Fuentes del Consejo de Ministros consideran que existe un “99%” de posibilidades de que el jefe del Ejecutivo modifique su decisión inicial y convoque a las urnas. En ese caso, la jornada electoral sería el domingo 29 de noviembre si la disolución de las Cortes se concreta en los próximos días.

Sánchez sostuvo en reiteradas oportunidades que las elecciones generales se realizarán en 2027. Sin embargo, dentro del Gobierno analizan el adelanto como una alternativa cada vez más probable, en un escenario marcado por la presión social en torno al acceso a la vivienda y por la falta de respaldo parlamentario a las medidas impulsadas por el Ejecutivo.

Entre los factores que pesan en esa evaluación se encuentra la movilización registrada en Madrid, donde hubo una acampada durante casi una semana en la Puerta del Sol tras el desahucio de Maricarmen, una vecina de 87 años del barrio de Retiro que fue expulsada de su casa. A ese contexto se sumó la decisión del Partido Popular, Vox y, finalmente, Junts de votar en contra de la convalidación de los decretos.

Desde que el jueves por la noche se conoció la negativa de Junts, Sánchez incrementó la presión sobre los tres grupos de la derecha. El mandatario confirmó que el Gobierno no retirará los decretos y reclamó que cada grupo parlamentario se pronuncie y quede expuesto por el sentido de su voto.

De todos modos, fuentes de La Moncloa niegan que el Gobierno esté considerando adelantar las elecciones generales y también desmienten que se haya convocado un gabinete de crisis en la Presidencia para analizar esa posibilidad. La decisión final, en cualquier caso, depende de Sánchez.