El canciller alemán, Friedrich Merz, calificó de “desastre” el resultado de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en las elecciones de Mecklemburgo-Pomerania Occidental y aseguró que continuará adelante con su programa de reformas, pese al revés electoral sufrido por su partido en esa región.
“No podemos suavizar el resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Es un desastre”, afirmó Merz durante una comparecencia pública posterior a la difusión de las encuestas a pie de urna. Según esos datos, la CDU corría el riesgo de quedarse sin representación parlamentaria en el estado federado.
El canciller sostuvo que la CDU había competido, pero terminó siendo claramente derrotada por la polarización entre el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y Alternativa para Alemania (AfD). Para Merz, Mecklemburgo-Pomerania Occidental se convirtió en “un estado muy complicado”, en un contexto marcado por la profunda agitación de la economía y por un clima social más duro y menos dispuesto a la reconciliación.
Además, advirtió sobre el “hundimiento” de la confianza en las instituciones, que atribuyó a un “ataque activo de partidos radicales de izquierda y derecha”. En ese marco, planteó que Alemania y Europa deben repensar “de raíz” la libertad, la seguridad cotidiana, la paz y sus propias fortalezas y debilidades, ante la existencia de “amenazas muy concretas”.
Merz expresó su intención de “sacar nuestro país adelante” y sostuvo que hay reformas que “no se pueden posponer”, en una defensa de la continuidad de su agenda política pese al resultado adverso para la CDU.



