Alberto Ruiz-Gallardón, exministro de Justicia y expresidente de la Comunidad de Madrid, defendió que la compra de la empresa colombiana Inassa por parte del Canal de Isabel II contó con informes “favorables” y no provocó “absolutamente” ningún perjuicio para el ente público ni para la región. El exmandatario formuló estas afirmaciones este martes, al declarar como testigo en el primer juicio del denominado caso Lezo, centrado en esa operación, concretada en 2001.
Ruiz-Gallardón presidía la Comunidad de Madrid cuando se llevó adelante la adquisición. Durante su declaración ante la fiscal, afirmó que en ese momento no conocía el plan de expansión del Canal de Isabel II, aunque sí sabía que existía un proyecto de esas características desde años antes. Según explicó, ese propósito se remontaba a una etapa en la que todavía gobernaba Joaquín Leguina.
El expresidente madrileño también señaló que las primeras noticias que recibió sobre la compra llegaron a través de los medios de comunicación, pocos días antes de la reunión del Consejo de Gobierno en la que se aprobaría la operación. En ese encuentro, según detalló, se abordaron tres decisiones: autorizar la constitución de la sociedad Canal Extensia, habilitarla para adquirir determinados activos —entre ellos, el 75% de Inassa— y permitir el endeudamiento necesario para concretar la compra.



