La Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) ha hecho un llamado a la Comisión Europea para que se implementen medidas más efectivas en la regulación del vapeo. En el contexto de la revisión de la Directiva de Productos del Tabaco (TPD), la asociación ha expuesto sus propuestas con el objetivo de garantizar una mayor protección para los menores de edad. A través de un comunicado oficial, UPEV ha manifestado su preocupación por el acceso de los jóvenes a los productos de vapeo y ha instado a que el debate en Europa se enfoque en cuestiones concretas y relevantes.
La UPEV ha señalado que uno de los problemas más preocupantes es la creciente presencia de operadores que venden productos de vapeo fuera de los canales regulados, lo que facilita el acceso a los mismos por parte de menores. En este sentido, la asociación ha propuesto la implementación de un registro obligatorio de establecimientos autorizados para la venta de cigarrillos electrónicos, tanto en tiendas físicas como en plataformas de comercio electrónico. Esta medida, según UPEV, permitiría fortalecer el control de edad en los puntos de venta, mejorar la supervisión administrativa y combatir la venta ilegal de productos de vapeo.
Arturo Ribes, presidente de la UPEV, ha enfatizado que el verdadero problema no radica en el producto en sí, sino en los canales a través de los cuales se comercializa. "Si un menor logra comprar un cigarrillo electrónico, el foco de atención debe estar en el canal de venta", declaró Ribes. Esta afirmación pone de relieve la necesidad de establecer mecanismos más estrictos que reduzcan el acceso de los menores a estos productos, asegurando que las regulaciones sean efectivas y se apliquen de manera rigurosa.
Además, la UPEV ha expresado su preocupación por la percepción errónea que rodea a los cigarrillos electrónicos desechables, los cuales han pasado de ser vistos como una herramienta para dejar de fumar a convertirse en un elemento de ocio. Esta transformación en la percepción social de los productos de vapeo, sumada a su impacto ambiental, ha llevado a la asociación a cuestionar la sostenibilidad de estos productos en el mercado actual. La crítica se centra en la necesidad de reconsiderar cómo se comercializan y se utilizan los cigarrillos electrónicos en un contexto donde la salud pública y el medio ambiente son prioritarios.
La UPEV también ha advertido sobre los efectos adversos que pueden generar algunas medidas restrictivas que se han implementado en varios países europeos. Por ejemplo, la prohibición generalizada de sabores y aromas ha tenido resultados contraproducentes, incrementando la venta ilegal y dificultando el control administrativo. En países como España, se estima que el 40% de los productos de vapeo vendidos son ilegales, lo que representa un desafío significativo para la regulación adecuada del sector.
Finalmente, la UPEV ha subrayado que la revisión de la TPD es una oportunidad valiosa para establecer un marco regulatorio que sea moderno, coherente y eficaz. Un enfoque que no solo proteja a los menores, sino que también garantice la seguridad de los consumidores adultos y limite el crecimiento del mercado ilícito. La asociación hace un llamado a todos los actores involucrados en esta discusión para que se comprometan a trabajar juntos en la creación de un entorno regulatorio que beneficie a la sociedad en su conjunto.



