El secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo, ha respondido contundentemente a las declaraciones del Partido Popular (PP) en relación a la reforma que permitiría la nacionalización de los descendientes de emigrantes españoles. En su argumentación, Sordo sostiene que el verdadero responsable de las distorsiones en el censo electoral español es el legado de 40 años de dictadura franquista. Sin este oscuro capítulo de la historia, asegura, no sería necesario otorgar la nacionalidad a aquellos que descienden de quienes se vieron obligados a abandonar el país.

Durante su intervención en los Cursos de Verano de El Escorial, Sordo calificó de "miserable" la oposición del PP a la conocida como 'Ley de Nietos', que busca reparar el daño causado a generaciones de españoles que sufrieron el exilio durante la Guerra Civil. El líder sindical argumenta que el rechazo del partido de la derecha no solo carece de fundamentos éticos, sino que también refleja una ideología que se asemeja a los discursos de figuras políticas como Donald Trump y Jair Bolsonaro. Para Sordo, esta postura es un claro ejemplo de una estrategia de "deslegitimación institucional" que pone en riesgo el sistema democrático.

Sordo no escatimó en críticas al señalar que los argumentos presentados por el PP, que sugieren que la concesión de nacionalidad a los descendientes de exiliados podría ser una maniobra electoral, son una "torpeza política oceánica". Afirmó que lo que realmente ha alterado el censo electoral en España son las atrocidades cometidas durante la dictadura, incluyendo fusilamientos y la represión sistemática de aquellos que se oponían al régimen. En este contexto, Sordo recordó que, si no hubiera sido por la represión, muchos españoles no habrían tenido que huir y, por ende, hoy no se discutiría la nacionalidad de sus descendientes.

El líder de CCOO también expresó su preocupación por el clima político actual, donde la derecha parece estar fomentando la idea de que España no es un país con un sistema democrático legítimo. Según Sordo, este tipo de retórica busca movilizar los "peores instintos" de la población, lo que podría llevar a una confrontación social peligrosa. En su crítica, hizo una analogía con los eventos ocurridos en Estados Unidos tras las elecciones de 2021, sugiriendo que un resultado electoral adverso podría llevar a reacciones extremas por parte de la derecha.

En relación a la situación de los migrantes, Sordo abogó por una regularización que no solo es un acto de justicia y solidaridad, sino que también representa una cuestión de sentido común y humanidad. Al respecto, advirtió que la oposición a este proceso podría perpetuar la existencia de cientos de miles de trabajadores en condiciones de "semiesclavitud", sin derechos laborales ni protección. Este fenómeno, según el sindicalista, es insostenible y debe ser abordado con urgencia.

Finalmente, Sordo subrayó que la inmigración es esencial para el futuro de España. Indicó que si el país dejara de recibir inmigrantes, se enfrentaría a un estancamiento económico en los próximos 20 años debido al creciente número de jubilaciones que superará la capacidad de incorporación de nuevos trabajadores al mercado laboral. Esta realidad, enfatizó, demanda una reflexión profunda sobre la importancia de la migración en la construcción de una sociedad más justa y próspera.