Un tribunal de Sri Lanka condenó a 15 personas a penas de prisión que, en conjunto, superan los 200 años por su participación en los atentados cometidos durante el Domingo de Pascua de 2019 contra tres iglesias y tres hoteles. Los ataques dejaron cerca de 280 muertos y más de 500 heridos. Se trata de las primeras sentencias dictadas en relación con esos hechos.

Las condenas también incluyen la confiscación de bienes y propiedades. Entre los sentenciados se encuentra el clérigo musulmán Mohamed Ibrahim Mohamed Naufer, señalado como el “cerebro” de los atentados, que fueron reivindicados por dos grupos afines a Estado Islámico.

El juicio se extendió durante más de 250 días y contó con la declaración de más de 2.300 testigos. El presidente del tribunal, Navaratne Marasinghe, informó que el documento de imputación tiene 8.900 páginas y que fueron rechazados los argumentos presentados por la defensa de los 15 acusados. En el mismo proceso, otros nueve imputados fueron absueltos.

El fallo se conoció menos de dos meses después de que el mismo tribunal condenara a muerte al exjefe de la Policía Pujith Jayasundara, declarado culpable de negligencia por no haber tomado medidas para prevenir los ataques. En Sri Lanka, la pena capital equivale en la práctica a una condena de cadena perpetua debido a la moratoria informal sobre las ejecuciones vigente desde 1976.