Esteban Bullrich presenta en su nuevo libro, Liderazgo espiritual. Mi legado político, una mirada sobre la espiritualidad como una dimensión ética y actitudinal del liderazgo. La obra, publicada por Aguilar, propone pensar qué valores deberían orientar a quienes ejercen responsabilidades de gobierno y distingue esa concepción de las apelaciones religiosas utilizadas como recurso de legitimación política.
El exsenador, quien atraviesa una enfermedad de ELA, toma a Abraham Lincoln como una referencia central. Destaca del expresidente estadounidense su falta de soberbia, su presencia en hospitales, las cartas de consuelo que enviaba a las madres de soldados y su disposición a soportar las críticas con serenidad. También rescata su negativa a promover la venganza durante la Guerra Civil y la frase: “Con malicia hacia nadie, con caridad para todos”.
A partir de ese ejemplo, Bullrich sostiene que el futuro de una nación no puede construirse sobre el rencor, sino sobre la misericordia. En el libro, además, cuestiona el uso de una épica trascendente por parte de dirigentes populistas de derecha y se refiere en particular al presidente Javier Milei. “Recurre de manera constante a una épica trascendente. ‘Las fuerzas del cielo’ no es en él una expresión periférica: se volvió una contraseña política, una forma de conferir al proyecto propio una dimensión superior, casi providencial”, afirma el autor.
La crítica también alcanza a Donald Trump, a quien Bullrich ubica dentro de ese modo de utilizar referencias espirituales para reforzar un proyecto político. Frente a esa estrategia, el exsenador contrapone una idea de liderazgo basada en la conducta, la empatía y la responsabilidad moral, antes que en la construcción de una imagen providencial.



