Cristian Corvillo, exchofer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declaró como testigo ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en el marco del llamado caso hidrocarburos. Durante su comparecencia, reconoció que mantuvo varias reuniones con el exministro de Transportes José Luis Ábalos para tratar asuntos vinculados con el PSOE, aunque aclaró que esos encuentros no se produjeron cuando Ábalos ejercía como ministro.

Según indicaron fuentes jurídicas, Corvillo precisó que las reuniones estuvieron relacionadas con la actividad de Ábalos como secretario de Organización del PSOE y que en algunas de ellas también participó Koldo García, exasesor del Ministerio de Transportes. Además, tanto Cristian como su hermano Rubén admitieron haber intentado desarrollar negocios con el empresario Víctor de Aldama, aunque aseguraron que ninguna de esas iniciativas llegó a concretarse.

Cristian Corvillo también declaró que intervino en una operación vinculada con la adquisición de una vivienda en La Alcaidesa para Ábalos. Explicó que consideraba la operación una posible oportunidad de negocio, pero afirmó que en ese momento desconocía que el destinatario final de la propiedad fuera el exministro.

Los dos hermanos prestaron declaración dentro de la investigación por un supuesto fraude superior a 200 millones de euros en el IVA de hidrocarburos, que habría sido cometido entre 2021 y 2024. En esa causa están imputados, entre otros, los empresarios Claudio Rivas y Víctor de Aldama.