Al menos siete personas murieron y otras 35 resultaron heridas por un ataque aéreo lanzado esta mañana por la insurgencia hutí contra el puerto de Moca, en Yemen. Fuentes médicas informaron el balance, que luego fue confirmado por un portavoz militar del Gobierno yemení, con sede en Adén.
El operativo incluyó al menos una veintena de drones dirigidos contra la terminal portuaria, bajo control del Gobierno de Adén. Parte de los aparatos fue interceptada por los sistemas de defensa aérea de la zona. Se trata de uno de los ataques más letales e intensos desde el repunte de las hostilidades entre el Ejército yemení y los hutíes.
La insurgencia reivindicó el ataque y sostuvo que el puerto albergaba personal militar y depósitos de armas enviados por Arabia Saudita, uno de los principales aliados del Gobierno yemení en el conflicto. También presentó la ofensiva como una respuesta a ataques previos del Ejército contra la ciudad portuaria de Hodeida, controlada por los hutíes.
En cambio, fuentes vinculadas al Gobierno denunciaron que los drones impactaron en instalaciones civiles y en zonas residenciales cercanas. La dirección del puerto advirtió, además, que el ataque habría provocado grandes daños materiales, aunque todavía no se había completado una evaluación de las consecuencias.
La ofensiva se produjo en medio de un nuevo incremento de la violencia, iniciado durante esta semana y continuado el sábado, cuando el Gobierno de Yemen informó que los hutíes habían lanzado otra ofensiva contra la ciudad de Marib.



