El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, afirmó este jueves que la frontera oriental del país se encuentra segura, mientras el Gobierno prepara la presentación de un nuevo plan de alerta para responder a posibles amenazas. Entre los riesgos señalados figuran las incursiones de drones en el espacio aéreo polaco.

Tusk atribuyó la mejora de la seguridad al Escudo Oriental, un proyecto de defensa impulsado por Varsovia desde mayo de 2024 y cuya finalización está prevista para 2028. Sin embargo, sostuvo que el plan no estará completamente terminado, ya que deberá atravesar un proceso permanente de modernización. “Polonia está más segura que nunca” y “solo estamos al principio de este camino”, afirmó el primer ministro, según la agencia PAP.

La iniciativa contempla una inversión de 2.300 millones de euros y cuenta con la colaboración de la Unión Europea mediante el plan SAFE. Su objetivo principal es reforzar unos 400 kilómetros de frontera compartidos con Bielorrusia y con el enclave ruso de Kaliningrado.

En los últimos años, esa zona registró un aumento de los intentos de ingreso a territorio polaco, especialmente desde Bielorrusia. El fenómeno también fue denunciado por los países bálticos, que señalan una posible connivencia de Minsk en el marco de sus diferencias con la Unión Europea y del respaldo europeo a Ucrania.

Además, el Gobierno polaco trabaja en un nuevo esquema de respuesta tras el incremento de las incursiones de drones rusos y ucranianos en su espacio aéreo. El anuncio del plan de alerta se produce mientras Varsovia refuerza sus defensas en el límite oriental y adapta sus medidas de seguridad a las amenazas que identifica en la región.