El Gobierno de Turquía condenó este martes la glorificación del excomandante serbobosnio Ratko Mladic durante el funeral que se realizó el lunes en Belgrado, la capital de Serbia. Mladic murió el 27 de agosto mientras cumplía una condena a cadena perpetua en una cárcel de La Haya, tras haber sido declarado culpable de crímenes de guerra y contra la humanidad.

“Es inaceptable la instrumentalización de la ceremonia fúnebre de Ratko Mladic, condenado de forma concluyente por tribunales internacionales por genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, de una manera que equivale a una negación de los graves crímenes cometidos y del sufrimiento humano padecido”, afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores turco, Oncu Keçeli.

En un comunicado, Keçeli sostuvo que rechazar las decisiones judiciales contra Mladic o intentar glorificar a personas condenadas “solo aumenta el sufrimiento de las víctimas y sus familias”, además de debilitar los esfuerzos sostenidos durante años para alcanzar la paz y la reconciliación en la región.

“El futuro que necesita la región de los Balcanes es uno pacífico, próspero y compartido, basado en las lecciones necesarias del pasado”, señaló el portavoz. También recordó a “todas las personas inocentes que perdieron la vida durante la guerra de Bosnia”, con una mención particular a las víctimas del genocidio de Srebrenica.