Las fuertes precipitaciones que han afectado a Tucumán desde el pasado fin de semana han generado una situación alarmante en diversas localidades de la provincia. Hasta el momento, más de 1.000 personas han sido evacuadas, siendo alojadas en escuelas que funcionan como refugios temporales. Las rutas nacionales y provinciales se encuentran interrumpidas debido a deslizamientos de tierra y caídas de árboles, mientras que el río Marapa ha superado niveles históricos, obligando al gobierno provincial a activar un operativo de emergencia liderado por el gobernador Osvaldo Jaldo.
La localidad de La Madrid, situada en el departamento Simoca, se ha convertido en el epicentro de la crisis tras el desbordamiento del río Marapa, que ha alcanzado niveles inusitados a causa de las intensas lluvias en Tucumán y Catamarca. Este martes, el río inundó gran parte de la población de aproximadamente 6.000 habitantes, dejando casas con más de un metro y medio de agua. Más de 300 familias han encontrado refugio en la ruta nacional 157, el punto más elevado de la región, donde se han instalado carpas para brindar asistencia. Muchos de ellos se muestran reacios a alejarse de sus hogares por miedo a robos, lo que ha llevado a establecer un operativo de seguridad con la colaboración de la Policía.
Durante su visita a las áreas más afectadas, el gobernador Jaldo enfatizó la necesidad de estar al lado de la comunidad en estos momentos difíciles. En contacto con los medios, el mandatario reveló que ha estado en comunicación con el ministro del Interior de la Nación y la ministra de Desarrollo Social, quienes han ofrecido su apoyo a la provincia. Sin embargo, Jaldo aclaró que hasta el momento no han recibido asistencia federal. En un intento por mitigar la situación, el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, supervisó la realización de cortes en la ruta nacional 157 para facilitar el drenaje del agua acumulada, asegurando que se están utilizando diversas maquinarias y personal de Vialidad para abordar la emergencia de manera efectiva.



