El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su inquietud acerca de la sorprendente falta de respuesta de Irán ante la creciente presión militar ejercida por su administración. En declaraciones realizadas por el enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff, se destacó que Trump se cuestiona por qué las autoridades iraníes no han cedido a pesar del despliegue de fuerzas, que incluye portaaviones como el Abraham Lincoln y el Gerald Ford. Witkoff insinuó que el mandatario estadounidense busca entender la firmeza de Irán, que a pesar de las amenazas, no ha buscado diálogo con Washington.

En las últimas semanas, la administración estadounidense ha intensificado su presencia militar en la región, lo que ha generado un clima de tensión constante entre ambos países. Este aumento de fuerzas sigue a las recientes rondas de negociaciones indirectas llevadas a cabo en Omán y Suiza, donde se han intentado establecer canales de comunicación ante la escalada de hostilidades. A pesar de este contexto, Irán ha mantenido su postura de no ceder ante las demandas de Estados Unidos, lo que ha llevado a la Casa Blanca a sentirse desconcertada por la resistencia de Teherán.

La estrategia de presión de Washington busca obtener concesiones por parte de Irán, especialmente en lo que respecta a su programa nuclear, que la República Islámica sostiene que es de carácter pacífico. Sin embargo, a medida que las tensiones se incrementan, el riesgo de un conflicto militar se vuelve más palpable, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones entre ambos países y el impacto que esto puede tener en la estabilidad de la región.