La reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre la legalidad de los aranceles impuestos por Donald Trump ha desencadenado un aluvión de acciones legales. Más de 2.000 demandas han sido presentadas por diversas empresas que buscan recuperar los montos abonados en concepto de gravámenes en los últimos meses.
Según un análisis realizado por Bloomberg, en los días posteriores al fallo del 20 de febrero, más de un centenar de compañías se sumaron a las acciones judiciales, elevando significativamente el número de litigios relacionados con los aranceles que fueron considerados ilegales por el máximo tribunal. Entre las empresas que han decidido reclamar se encuentran reconocidas marcas como FedEx, Dyson y Dollar General, que buscan recuperar parte de los más de 170.000 millones de dólares recaudados por el gobierno en aranceles en el último año.
Si bien la Corte Suprema determinó la ilegalidad de la mayoría de los aranceles, dejó en manos del Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos la decisión sobre el proceso de reembolso de los fondos ya cobrados, lo que podría llevar a prolongados litigios. Trump, por su parte, indicó que este proceso podría extenderse durante años, lo que genera incertidumbre sobre la celeridad de los reembolsos para las empresas afectadas, especialmente para las pequeñas y medianas que han sufrido el impacto más severo de estas medidas fiscales.



