En un contexto político complejo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido implementar una estrategia orientada a revitalizar la administración pública y atraer a la Generación Z, una cohorte de jóvenes que ha demostrado ser crucial en las elecciones. Esta iniciativa, que lleva el lema 'Hacer que el Gobierno sea cool otra vez', busca modernizar el perfil de los empleados federales, fortificando así la imagen del gobierno ante un segmento demográfico que ha mostrado un declive en su apoyo hacia el mandatario.

La intención de Trump es clara: conectar con los nativos digitales, aquellos que nacieron entre finales de la década de 1990 y principios de 2010, conocidos como 'zoomers' o 'centennials'. A pesar de que este grupo fue un importante bastión de apoyo para él en las elecciones de 2020, su popularidad ha disminuido notablemente en los últimos tiempos. Según datos de la Oficina de Gestión de Personal, solo el 7% de los empleados federales son menores de 30 años, en comparación con el 22% en otras áreas laborales, lo que pone de manifiesto la necesidad de una renovación generacional en las filas del gobierno.

Scott Kupor, director de dicha oficina, ha subrayado que es fundamental cerrar esta brecha generacional para evitar que la administración se convierta en un 'dinosaurio' institucional. Esta perspectiva es alarmante, ya que el desgaste de la imagen del gobierno entre los jóvenes podría tener repercusiones significativas en las elecciones legislativas de medio término que se celebrarán en noviembre. Con una desaprobación cercana al 67% entre la Generación Z, según encuestas recientes, Trump enfrenta un desafío considerable para recuperar la confianza de este grupo.

La nueva campaña de contratación se centrará en áreas clave como finanzas, recursos humanos, ingeniería, gestión de proyectos y contratación pública. La selección de candidatos se basará en el talento demostrado, sin considerar la trayectoria académica o los años de experiencia previos, lo que representa un enfoque innovador en la búsqueda de nuevos talentos para el gobierno federal. Este cambio de paradigma en la selección de personal podría ser un primer paso hacia una administración más inclusiva y dinámica.

Es importante recordar que este giro en la política de empleo se produce en un contexto en el que el Departamento de Eficiencia Gubernamental había impulsado reducciones significativas de personal el año anterior, lo que contrasta drásticamente con la nueva estrategia de atracción de talento. En los primeros meses de 2025, se reportó la salida de más de 386,000 trabajadores del gobierno, lo que subraya la urgencia de una revitalización en las filas del servicio público.

De cara a las elecciones, la Generación Z se ha convertido en un factor determinante para el futuro político del presidente Trump. Con un electorado que ha crecido en la era digital y que exige mayor transparencia y conexión con sus líderes, el desafío para el mandatario es doble: no solo recuperar el apoyo perdido, sino también adaptarse a las expectativas de una generación que valora la innovación y la inclusión. En este sentido, la estrategia de atraer a los jóvenes a la administración pública podría ser una oportunidad para redefinir la relación entre el gobierno y los ciudadanos más jóvenes, esencial para un liderazgo efectivo en el futuro.