El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha realizado declaraciones contundentes sobre el conflicto entre Israel y Líbano, afirmando que el gobierno israelí cesará sus ataques contra el país vecino. Según Trump, esta decisión se debe a su influencia sobre las autoridades israelíes, quienes, según él, "hacen lo que dice". En una entrevista brindada al portal Axios, el mandatario se mostró optimista respecto a su capacidad para evitar la escalada de violencia en la región, subrayando que sin su intervención, Israel estaría en una situación de vulnerabilidad extrema.

Trump argumentó que, de no haber sido por su liderazgo, Israel habría enfrentado una "aniquilación" inminente. Hizo énfasis en su decisión de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), argumentando que esta medida fue crucial para la seguridad israelí. Al respecto, el presidente estadounidense indicó que la existencia de un marco legal que permitiera a Irán desarrollar armas nucleares habría puesto en peligro la estabilidad de Israel, aseguro que su intervención fue vital para evitar un potencial ataque.

"Si no hubiera cancelado el JCPOA y no hubiera llevado a cabo ataques aéreos sobre las instalaciones nucleares de Irán hace diez meses, hoy no existiría Israel", afirmó Trump con una seguridad que ha caracterizado su estilo de liderazgo. Además, destacó la colaboración que ha mantenido con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien, según el mandatario, ha actuado de manera efectiva en este contexto complejo. Sin embargo, Trump también advirtió que es necesario que Netanyahu mantenga la calma y la moderación en sus acciones, sugiriendo que en ocasiones el primer ministro puede ser impulsivo.

"Le recordé a 'Bibi' que puede ser un poco más sutil. No es necesario destruir un edificio cada vez que hay un movimiento de Hezbolá", manifestó Trump, en un intento de enfatizar la necesidad de una respuesta más medida ante los ataques de la organización libanesa. Esta advertencia refleja la delicada balanza que ambos líderes deben mantener en un contexto geopolítico lleno de tensiones y desafíos.

En medio de este marco, Israel y Líbano están en diálogo para alcanzar un acuerdo que podría incluir la retirada de tropas de la región. Ambas naciones han expresado la necesidad de desarmar a Hezbolá, un grupo que se niega a deshacerse de sus armas mientras continúe la ocupación israelí. En respuesta a estas dinámicas, Irán ha exigido la retirada de las fuerzas israelíes y el cese de los ataques, en el contexto de un memorando de entendimiento que han alcanzado con Estados Unidos.

Por otro lado, Trump ha manifestado su apoyo para un alto al fuego total en todas las áreas de conflicto, incluyendo Líbano, después de que el gobierno israelí ha distanciado su posición del acuerdo mencionado previamente. Esta situación ha llevado a un notable aumento de la violencia en la región, con ataques recientes que han dejado al menos 49 muertos y 97 heridos en un solo día. Hasta la fecha, durante la actual serie de enfrentamientos, se estima que los ataques israelíes han ocasionado cerca de 3.980 muertes y más de 12.000 heridos en Líbano, lo que resalta la urgencia de alcanzar un cese al fuego efectivo y duradero.