Las lluvias torrenciales que azotan Minas Gerais, Brasil, han dejado un saldo trágico de al menos 30 víctimas fatales y 39 personas desaparecidas. Las autoridades locales, a través del Cuerpo de Bomberos Militar, han intensificado sus esfuerzos de rescate en los municipios de Juiz de Fora y Ubá, donde los deslizamientos de tierra han causado estragos significativos. Esta situación se complica debido a la geografía montañosa de la región, que presenta un alto riesgo para las viviendas situadas en laderas.

El operativo de rescate ha sido robustecido con la llegada de más de 20 efectivos especializados desde Belo Horizonte, sumando un total de 134 rescatistas en la zona. Además, se están utilizando perros entrenados para buscar sobrevivientes entre los escombros de las viviendas colapsadas. En Juiz de Fora, un deslizamiento en el Parque Burnier ha provocado la destrucción de alrededor de 12 casas, lo que ha llevado a un enfoque particular en esta área crítica, donde se teme que haya más personas atrapadas.

Las autoridades han hecho un llamado a la población para que permanezca alerta ante el riesgo de nuevos derrumbes, ya que la inestabilidad del terreno persiste tras las intensas precipitaciones de los últimos días. La colaboración ciudadana es vital en este momento crítico, mientras se continúan evaluando los daños en otras áreas del estado. La situación sigue evolucionando y se espera que la cifra de víctimas pueda variar a medida que avancen las labores de búsqueda y rescate.