La incertidumbre en torno a los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos ha generado preocupación en la Comisión Europea. Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, expresó que la situación actual es confusa y podría llevar a la suspensión del acuerdo comercial firmado en agosto entre la UE y EE.UU. en Turnberry, Escocia. Lange describió el panorama como un "puro caos", señalando la dificultad de interpretar las acciones del gobierno estadounidense.

La Comisión Europea ha exigido a EE.UU. que aclare su postura en relación a estos nuevos gravámenes, tras la anulación por parte de la Corte Suprema estadounidense del marco legal que respaldaba los aranceles originales. En respuesta, la administración Trump ha decidido implementar un nuevo arancel del 15% bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta medida se aplicará inicialmente por 150 días, y su posible extensión dependerá de la aprobación del Congreso estadounidense.

Asimismo, la Comisión ha manifestado serias dudas sobre la compatibilidad de estos aranceles con los compromisos comerciales existentes, enfatizando que la situación actual no favorece un comercio justo y equilibrado entre las partes. En un comunicado, se reafirmó que "un trato es un trato", instando a Estados Unidos a cumplir con sus obligaciones. Además, se advirtió que la aplicación errática de aranceles puede desestabilizar los mercados globales y generar incertidumbre en las cadenas de suministro.

Tras el anuncio de estos nuevos impuestos, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha mantenido diálogos con altos funcionarios estadounidenses para obtener más información sobre las decisiones de Trump, aunque la Comisión no ha ofrecido más detalles sobre las conversaciones.