El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires ha decidido implementar la conciliación obligatoria en el conflicto que enfrenta a Tenaris SIAT con sus empleados. Esta medida, que se dio a conocer el miércoles, tiene como objetivo frenar los 150 despidos que la empresa del Grupo Techint planeaba llevar a cabo en su planta de Valentín Alsina, en el partido de Lanús, a partir del 1 de julio. La resolución establece un período inicial de 15 días en el que se suspenderán las desvinculaciones, permitiendo así un tiempo para la negociación entre las partes.
El titular de la cartera laboral, Walter Correa, ha subrayado la gravedad de la situación, al calificar los despidos masivos como un conflicto de "extrema gravedad". En este contexto, el Ministerio no solo ha decidido intervenir, sino que también ha convocado a una audiencia de conciliación para el 13 de julio. Esta reunión busca abrir un espacio de diálogo y negociación entre la empresa y el sindicato, con la intención de encontrar una solución pacífica al conflicto.
Durante la vigencia de la conciliación obligatoria, se establece que el sindicato deberá suspender cualquier medida de acción directa que pudiera afectar la dinámica laboral, mientras que Tenaris debe abstenerse de tomar represalias contra los trabajadores. Además, la empresa está obligada a retroceder en las decisiones que dieron origen a la controversia, lo que implica que los despidos quedarán sin efecto durante el proceso de negociación.
El ministro Correa ha resaltado la importancia del rol del Estado en este tipo de conflictos laborales. "Nuestro compromiso es estar presentes ante cada problemática que afecte a los trabajadores bonaerenses. La paz social es esencial para el bienestar de nuestra comunidad, especialmente teniendo en cuenta que Tenaris es el principal contribuyente del municipio de Lanús", declaró. Esta afirmación reafirma la intención del gobierno provincial de intervenir activamente para preservar el empleo y la estabilidad en la región.
La decisión de Tenaris de reducir su plantilla afecta a aproximadamente el 43% del personal de la planta SIAT de Valentín Alsina, que hasta hace poco contaba con unos 350 operarios. Esta fábrica había experimentado un significativo aumento en su actividad durante la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, donde llegó a emplear a más de 550 trabajadores en tres turnos, respondiendo así a la alta demanda de caños para la obra. Sin embargo, tras la finalización de este proyecto, la actividad comenzó a disminuir, y los operarios han estado sufriendo suspensiones desde abril debido a la reducción en la carga de trabajo.
Además, la situación se ha visto agravada por la reciente pérdida de una licitación clave para el suministro de tubos destinados a un proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL), que finalmente fue adjudicada a la empresa india Welspun. Este hecho ha llevado a que el conflicto en Tenaris se relacione estrechamente con decisiones estratégicas del gobierno nacional en torno a las licitaciones de proyectos vinculados a la exportación de GNL desde Vaca Muerta. Para Correa, es fundamental que los trabajadores no sean considerados como la variable de ajuste en un modelo que no responde a sus intereses.
La conciliación obligatoria representa, por tanto, una oportunidad crucial para abordar el conflicto y buscar soluciones que preserven el empleo y la estabilidad de los operarios de Tenaris. La audiencia del 13 de julio será un momento clave en el que se espera que ambas partes puedan acercar posiciones y encontrar un camino que permita evitar la materialización de los despidos. La situación se mantiene en un estado de alerta, y el resultado de estas negociaciones será determinante para el futuro de los trabajadores involucrados y para la comunidad de Lanús en general.



