La empresa de telecomunicaciones Telefónica tiene previsto realizar un desembolso significativo en el marco de su política de dividendos. Este jueves 18 de junio, la compañía abonará el segundo tramo del dividendo correspondiente al ejercicio de 2025, el cual asciende a 0,15 euros por acción. Este pago representa un total aproximado de 850,5 millones de euros, lo que refleja la solidez financiera de la empresa y su compromiso con los accionistas, liderada por el presidente Marc Murtra.

Este segundo pago completa el dividendo anual que se fijó en 0,30 euros por acción, el cual se dividió en dos tramos iguales. El primer tramo se efectúo en diciembre del año pasado, lo que permite a los accionistas recibir un retorno atractivo en un contexto económico desafiante. Entre los principales beneficiarios de esta distribución se encuentran entidades como la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), CriteriaCaixa y STC, quienes poseen participaciones significativas en la compañía.

La SEPI, que controla el 10% del capital de Telefónica, recibirá aproximadamente 85,05 millones de euros. Por su parte, la empresa saudí STC, que tiene una participación del 9,969%, se beneficiará con cerca de 84,8 millones de euros. Además, CriteriaCaixa, con un 9,9% de participación, percibirá alrededor de 84,2 millones de euros. En conjunto, estos tres accionistas recibirán cerca de 254 millones de euros, lo cual subraya la importancia de Telefónica como un actor clave en el sector de telecomunicaciones.

Mirando hacia el futuro, Telefónica ha anunciado cambios en su política de dividendos para los próximos ejercicios. En noviembre del año pasado, la compañía informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que planea reducir a la mitad el dividendo correspondiente a los resultados de 2026, que se fijará en 0,15 euros por acción. Esta decisión se enmarca dentro de un nuevo plan estratégico que busca mejorar el balance financiero de la empresa y establecer una “disciplina financiera de hierro”, según las declaraciones de Murtra en la última junta de accionistas.

Es importante destacar que la política de dividendos de Telefónica está íntimamente ligada a su flujo de caja libre y a sus necesidades de inversión. Murtra ha enfatizado que la remuneración a los accionistas en los ejercicios de 2027 y 2028 se determinará en función de entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre de la compañía. Esta estrategia refleja un enfoque equilibrado entre la retribución a los inversores y la inversión en el crecimiento futuro de la empresa, lo que puede ser beneficioso a largo plazo.

La decisión de mantener el dividendo correspondiente a 2025 en 0,30 euros por acción, dividido en dos pagos, también demuestra un compromiso por parte de la empresa en ofrecer rendimientos estables a sus accionistas. A medida que Telefónica navega por un entorno complejo y competitivo, su habilidad para equilibrar la remuneración a los accionistas con la inversión en innovación y tecnología será clave para su sostenibilidad y crecimiento en el futuro cercano.