A 50 años del golpe de Estado que marcó un hito en la historia argentina, Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, ha reafirmado su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia. Durante un emotivo discurso, Almeida hizo un llamado directo al Gobierno nacional, expresando con firmeza que "¡no nos han vencido!", en clara referencia a la administración de Javier Milei. Este mensaje resuena en un contexto donde la defensa de los derechos humanos sigue siendo un tema central en el debate político del país.

Almeida, quien antes del golpe se dedicaba a la docencia y a su familia en un entorno profundamente vinculado a las Fuerzas Armadas, recordó cómo su vida cambió drásticamente tras la desaparición de su hijo, Alejandro Almeida, militante del Ejército Revolucionario del Pueblo. La experiencia de perder a un ser querido en el contexto de la dictadura ha sido una de las fuerzas motrices detrás de su activismo. “Mi vida era tranquila... Toda mi familia eran militares y yo me crié en ese ambiente. Alejandro siempre me abrazaba y me decía 'esta gorilita de mierda y, sin embargo, la quiero'”, contó Almeida, reflejando la complejidad de su historia personal.

En sus declaraciones, Almeida no eludió la actualidad política, señalando la falta de reconocimiento de las atrocidades cometidas durante la dictadura por parte del actual gobierno. "Lo que realmente me indigna es que quieran negar lo que sabemos que es real", enfatizó, aludiendo a los crímenes de lesa humanidad que aún provocan indignación y dolor en la sociedad. Su crítica se extiende a la situación social del país, donde muchas personas enfrentan desafíos básicos como el acceso a alimentos y medicamentos. “No me entra en la cabeza que haya gente que diga 'hay que esperar a ver qué pasa', ¿esperar qué? La gente piensa en comer o comprar remedios”, agregó Almeida, reflejando la desesperación que sienten muchos argentinos en la actualidad.

A pesar de los años de sufrimiento, Almeida se mostró orgullosa del legado de las Madres de Plaza de Mayo, quienes han mantenido viva la lucha por justicia y memoria a lo largo de estas cinco décadas. “Lo que más me enorgullece es que las locas seguimos de pie, a pesar de las sillas de ruedas, los bastones”, afirmó, resaltando la determinación del colectivo que representa. Esta resistencia es un símbolo de la lucha constante por los derechos humanos y la búsqueda de verdad y justicia en un país que aún lidia con su pasado.

El viaje personal de Almeida también fue un punto destacado en sus declaraciones. “Me enorgullece que yo misma haya llegado a comprender a Alejandro. No pude decírselo porque lo desaparecieron”, confesó, mostrando la carga emocional que lleva consigo cada día. Este proceso de entendimiento es parte de su camino hacia la sanación, y también una invitación a los jóvenes a seguir adelante con la lucha.

Al cierre de su intervención, Taty Almeida transmitió un mensaje esperanzador a las nuevas generaciones: “No bajen los brazos, sigan luchando y resistiendo, como lo hemos hecho nosotras y seguiremos haciendo. Que sepa Milei y compañía: ¡No nos han vencido!”. En este contexto, la voz de Almeida se convierte en un faro que ilumina la importancia de la memoria colectiva y la defensa de los derechos humanos en Argentina.

El 24 de marzo, como cada año, la Plaza de Mayo será el escenario principal para la marcha conmemorativa del Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, en este caso, con la particularidad de conmemorar cinco décadas de la última dictadura militar. Se prevé una masiva movilización no solo en la capital, sino también en diversas ciudades del país, reafirmando que la lucha por la memoria y la justicia sigue más viva que nunca.