La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha declarado el fin de la austeridad fiscal en el país, prometiendo un aumento en la inversión y la implementación de presupuestos más expansivos. Durante su discurso en la Dieta Nacional, Takaichi enfatizó su compromiso por hacer de Japón una nación "más fuerte y próspera".
Takaichi, quien fue reelegida recientemente y ahora controla dos tercios del Parlamento, aseguró que su gabinete dejará atrás la práctica de reducir el gasto público y se enfocará en fomentar el crecimiento económico. "Presionaremos el interruptor del crecimiento", afirmó, destacando la importancia de crear un "círculo virtuoso" que vincule la inversión con el incremento de salarios.
Además, la primera ministra instó a la colaboración con los partidos de oposición para facilitar la aprobación de un presupuesto para 2026 y proyectos de reforma tributaria. En un contexto de seguridad complejo, Takaichi también anunció la creación de un comité ministerial para prevenir injerencias extranjeras, y reafirmó su intención de mantener relaciones estables con China, a la vez que planea un viaje a Washington para fortalecer la alianza con Estados Unidos.



