Informes reservados atribuidos a agencias de inteligencia de Estados Unidos e Israel advirtieron sobre supuestos planes coordinados para afectar la seguridad y la gobernabilidad de Colombia durante el Gobierno de Abelardo de la Espriella. Los documentos señalaron que las acciones serían impulsadas por sectores radicales de extrema izquierda y grupos armados ilegales, aunque el material difundido presenta esas hipótesis como posibles escenarios de riesgo.
Entre las zonas mencionadas figuran Nariño, Catatumbo, Valle del Cauca, Arauca, Cauca y el Norte y Bajo Cauca de Antioquia. De acuerdo con los reportes, allí podrían registrarse ataques contra infraestructura energética, institucional y vial, además de hostigamientos a la fuerza pública y bloqueos en corredores considerados estratégicos.
Las alertas también incluyeron posibles amenazas directas contra mandatarios regionales y líderes sociales. A su vez, los informes contemplaron la eventual emisión de comunicados simultáneos por parte de estructuras ilegales, con el objetivo de aumentar la presión sobre las instituciones y generar un impacto coordinado en distintas regiones del país.
Según la evaluación citada en los documentos, “incidentes violentos, ataques armados, ataques contra infraestructura, bloqueos o alteraciones del orden público podrían utilizarse para presentar al gobierno electo como incapaz de garantizar el control territorial”. El análisis agregó que redes criminales y economías ilícitas podrían intentar instrumentalizar la movilización social para ejercer presión territorial y política, al tiempo que dificultarían las operaciones de la fuerza pública.



