En una reciente entrevista, el presidente sirio Ahmed al Shara ha dejado en claro su postura respecto a la situación en Líbano, desestimando la idea de una intervención militar por parte de Siria. Esta declaración se produce en el contexto de los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió que Damasco podría desempeñar un papel en la resolución del conflicto libanés como alternativa a la ofensiva israelí contra Hezbolá, el partido-milicia chií que opera en la región.
Al Shara subrayó que las palabras de Trump reflejan su frustración ante los acontecimientos que se desarrollan en Líbano, pero enfatizó que la solución no pasa por una intervención militar. En lugar de ello, el presidente sirio abogó por un enfoque que contemple la colaboración a través de las instituciones libanesas, argumentando que Siria puede contribuir de manera positiva al fortalecimiento del estado libanés y al establecimiento de diálogos entre las diversas facciones políticas, incluyendo a Hezbolá.
El mandatario sirio puntualizó que la idea de una intervención militar o una nueva tutela sobre el gobierno libanés es completamente inaceptable. En su opinión, es fundamental apoyar y reforzar las instituciones del país vecino y fomentar el diálogo como medio para resolver las diferencias. “Si es necesario que nos sentemos con Hezbolá, yo creo en el diálogo. La alternativa a esto es la guerra”, sostuvo al Shara, dejando entrever su voluntad de buscar soluciones pacíficas.
Además, al Shara se refirió a la implicación de Hezbolá en el conflicto sirio, el cual describió como un “error” que ha tenido repercusiones devastadoras para toda la región. Esta reflexión sirve como un recordatorio de las consecuencias que pueden derivarse de la guerra, que a menudo afectan no solo a los países involucrados sino también a sus vecinos. Al respecto, el presidente sirio instó a todos los actores a aprender de los fracasos del pasado y a trabajar hacia la superación de los conflictos.
En un contexto más amplio, al Shara propuso que el enfoque hacia el futuro debe centrarse en el desarrollo y la reconstrucción, argumentando que Siria cuenta con las herramientas necesarias para contribuir a este proceso. Destacó la importancia histórica de Beirut como un punto de conexión entre Damasco y el mar, sugiriendo que Líbano podría beneficiarse significativamente de una cooperación económica que potencie la logística y el comercio en la región.
El presidente sirio finalizó su intervención planteando la necesidad de dejar atrás la vía militar, que ha demostrado ser desastrosa, y explorar oportunidades en el ámbito económico. “Ya hemos probado la vía militar y hemos sido testigos de sus desastres y tragedias. Probemos la vía económica”, concluyó al Shara, abriendo así la puerta a un posible diálogo que podría cambiar el rumbo de las relaciones entre Siria y Líbano.



