Sindicatos belgas expresaron este sábado su rechazo a Ignazio La Russa, presidente del Senado italiano y dirigente de Hermanos de Italia, durante el acto conmemorativo por la tragedia de la mina de carbón Bois du Cazier, en Marcinelle, Bélgica. La ceremonia recordó el incendio ocurrido el 8 de agosto de 1956, que provocó la muerte de 262 mineros, muchos de ellos migrantes italianos.

La protesta se produjo durante el turno de palabra de La Russa y estuvo protagonizada por afiliados de la Federación General del Trabajo de Bélgica. Vincent Pestieau, secretario regional de la organización en Charleroi-Hainaut del Sur, explicó que los manifestantes dieron la espalda al dirigente italiano como señal de rechazo “a la presencia de partidos fascistas”. Según sostuvo, para los sindicatos belgas Hermanos de Italia es “un partido de extrema derecha”.

Pestieau aclaró que la acción no estuvo dirigida contra el presidente de Italia, Sergio Matarella, quien también participó de la conmemoración. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, repudió lo ocurrido y acusó a representantes de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) de sumarse al gesto de protesta. “Dar la espalda durante la conmemoración de Marcinelle es un gesto grave y vergonzoso. Una protesta política transformada en un gesto de desprecio hacia las Instituciones del Estado, precisamente en el momento en que Italia rinde homenaje a”, afirmó, según el material difundido.