La legisladora porteña Silvia Lospennato se pronunció sobre la reciente incorporación de exdirigentes del PRO al equipo de Javier Milei, destacando que estas decisiones buscan fortalecer la gestión con personas que poseen experiencia en el ámbito ejecutivo. En una entrevista, Lospennato rechazó la idea de que estos nombramientos representen una influencia directa de Mauricio Macri sobre el gobierno actual. Para la diputada, quienes asumen roles en el Ejecutivo deben rendir cuentas al Presidente y no a su partido de origen, un punto que considera fundamental en la dinámica política actual.

Durante su diálogo con un grupo de periodistas, Lospennato subrayó la importancia de contar con funcionarios que ya hayan tenido responsabilidades en la administración pública. Según su perspectiva, la complejidad de la gestión gubernamental exige personal capacitado y con trayectoria, algo que no siempre es sencillo de encontrar. En este marco, la legisladora mencionó que muchos de los actuales integrantes del Gabinete federal han forjado su carrera en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, lo cual les ha brindado una valiosa preparación para asumir sus nuevas responsabilidades.

Un claro ejemplo que Lospennato citó fue el caso de Diego Santilli, quien ha desempeñado diversas funciones tanto en el Poder Ejecutivo como en el Legislativo. La legisladora consideró que su designación en el gabinete es acertada debido a su amplia experiencia y su capacidad para manejar diferentes áreas de la gestión pública. "Nadie conoce el funcionamiento del Ejecutivo y del Legislativo como él", aseguró, enfatizando la necesidad de convocar a personas con una sólida trayectoria para enfrentar los desafíos de gobernar un país.

Respecto a la creciente presencia de exfuncionarios del PRO en el actual gobierno, Lospennato intentó disipar las especulaciones que sugieren que estos nombramientos están bajo la dirección de Macri. "Estos funcionarios no responden a Macri, sino al Presidente de la Nación", afirmó, reiterando que la lógica que rige en un gobierno es que los integrantes deben rendir cuentas al líder del Ejecutivo. Esta aclaración es crucial, ya que establece una clara distinción entre las responsabilidades de los miembros del gabinete y las de los legisladores, quienes deben su representación al partido por el cual fueron elegidos.

La diputada también reflexionó sobre la situación del partido La Libertad Avanza, que llegó al poder con un bagaje de escasa experiencia en gestión gubernamental. En este sentido, Lospennato argumentó que era predecible que se realizaran convocatorias a personas con un historial en funciones ejecutivas, dado que formar un equipo de gobierno competente es una tarea compleja. La falta de ciertos perfiles dentro de la propia fuerza política llevó, en su opinión, a la necesidad de buscar afuera del partido para completar el gabinete.

Por último, al referirse a la reciente salida de Manuel Adorni, exjefe de Gabinete, Lospennato consideró que su remoción era una decisión que debía haberse tomado antes. Según su análisis, Adorni había perdido la confianza necesaria para interactuar con el Congreso, lo que generaba tensiones y complicaciones en la relación con los legisladores del PRO. Lospennato recordó que muchos miembros de su partido estaban dispuestos a avanzar con una interpelación, lo que subraya la desconfianza que había comenzado a gestarse en torno a la figura de Adorni. Esto pone de manifiesto la importancia de mantener una relación de confianza y comunicación abierta entre el Ejecutivo y el Legislativo, especialmente en momentos críticos para la gestión del gobierno.