La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó su compromiso con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) al proponer un incremento significativo en su participación en la generación eléctrica del país, alcanzando un 60%. Esta iniciativa fue presentada durante la inauguración de la nueva planta de ciclo combinado González Ortega, ubicada en Mexicali, Baja California, donde la mandataria defendió el papel crucial de la CFE como ente público y garante de la soberanía energética nacional.

Desde el inicio de la gestión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, en 2018, la CFE ha experimentado un crecimiento notable en su capacidad de generación, pasando de un 30% a un 54% en el cierre de su administración. Sheinbaum enfatizó que su objetivo es no solo mantener este porcentaje sino superarlo, asegurando que las nuevas plantas de inversión mixta aportarán más de 32.000 megavatios al sistema eléctrico nacional. Esta estrategia busca fortalecer la presencia de la CFE en un sector donde la participación privada ha ido en aumento en los últimos años.

La presidenta expuso que de los 32.000 megavatios que se incorporarán al sistema, aproximadamente 22.000 provendrán de fuentes de energía renovable. Esta decisión es parte de un esfuerzo más amplio por diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de combustibles fósiles. La implementación de proyectos de inversión mixta, que integrarán financiamiento privado, permitirá a la CFE expandir su capacidad sin poner en riesgo su salud financiera, ya que las plantas seguirán bajo su control.

La propuesta de Sheinbaum se alinea con el plan eléctrico que su administración ha delineado para el periodo 2025-2030, el cual incluye un total de 51 proyectos destinados a aumentar la generación de electricidad. Este plan tiene como meta sumar 22.674 megavatios mediante la CFE, y 6.400 megavatios a través de inversiones del sector privado, reflejando un enfoque equilibrado entre el fortalecimiento de la empresa estatal y la participación de inversores externos.

La presidenta también destacó que su política eléctrica se basa en tres principios fundamentales: la soberanía nacional, la reducción de impactos ambientales y la justicia social. En este sentido, defendió la priorización de las plantas de la CFE en el despacho eléctrico, lo que implica que la energía generada por estas instalaciones tendrá preferencia sobre la de las empresas privadas. Esto es parte de un esfuerzo por asegurar que el acceso a la energía sea equitativo y sostenible.

La central González Ortega, que fue inaugurada con una inversión de 704 millones de dólares, tiene una capacidad bruta instalada de 653 megavatios y se espera que genere 5.169 gigavatios hora anuales. Esta nueva infraestructura es particularmente relevante para Baja California, donde la demanda de energía eléctrica tiende a aumentar considerablemente durante los meses más calurosos del año, debido al uso intensivo de sistemas de refrigeración. La directora general de la CFE, Emilia Calleja, resaltó que esta obra será fundamental para asegurar un suministro eléctrico confiable en la región, contribuyendo así al bienestar de los hogares y las industrias locales.