La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó el rechazo de su gobierno a cualquier injerencia extranjera en las políticas internas del país y advirtió que no permitirá actos de intervencionismo ni violaciones a la territorialidad nacional.

La mandataria realizó estas declaraciones durante el acto de cierre de su gira nacional de rendición de cuentas, desarrollado ante una multitud en el Zócalo de Ciudad de México. Sin mencionar de manera directa a Estados Unidos, sostuvo que ninguna potencia extranjera ni élite económica o política tiene derecho a definir el presente y el futuro de México.

“Esa decisión solo le pertenece al pueblo de México”, afirmó Sheinbaum, en una defensa explícita de la soberanía nacional. La presidenta también señaló que el país es independiente y soberano desde la consumación de su independencia, ocurrida el 27 de septiembre de 1821.

A lo largo del discurso, la jefa de Estado repasó distintos momentos de la historia mexicana, desde los movimientos insurgentes hasta la actual “cuarta transformación”. En ese marco, sostuvo que cuando el sentido de justicia y de patria es traicionado, el pueblo sale en su defensa.

Sheinbaum también se refirió a los principios que, según planteó, orientan a su Gobierno. En particular, definió la democracia como “el gobierno del pueblo, por el pueblo, y por el pueblo de México”, dentro de una exposición centrada en la defensa de la soberanía y la participación popular.