Sergio Uñac ha hecho oficial su candidatura a la presidencia por el peronismo, lo que ha generado un notable movimiento dentro de uno de los partidos más importantes de la oposición. Con el respaldo explícito de Cristina Fernández de Kirchner, el ex gobernador de San Juan se embarca en la búsqueda de apoyo en la provincia de Buenos Aires, un territorio clave que podría darle el impulso necesario para enfrentar a Axel Kicillof en las próximas primarias presidenciales.
El objetivo de Uñac es consolidarse como un candidato fuerte en el interior del país, pero su mirada está particularmente dirigida hacia Buenos Aires, donde se concentra cerca del 40% del electorado nacional. En este contexto, las discusiones sobre la posible eliminación de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) a nivel nacional añaden una capa de complejidad a su estrategia. Ante la incertidumbre de un posible cambio en el sistema electoral, el sanjuanino ya está trabajando en un plan alternativo que le permita organizar una interna dentro del peronismo para definir al candidato presidencial a través de las urnas.
La situación se complica aún más con la posibilidad de que Kicillof decida desdoblar el calendario electoral y adelantar las elecciones para gobernador de la provincia de Buenos Aires, programadas para mayo de 2026. Esta eventualidad plantea un gran interrogante sobre cómo se alinearán los intereses de ambos candidatos, en caso de que tanto Uñac como Kicillof se postulen por la presidencia. La pregunta que queda en el aire es si ambos podrán presentar un candidato común a la gobernación o si esa definición deberá resolverse en una interna bonaerense, lo que podría fragmentar el voto del peronismo.
Para Uñac, obtener un sólido apoyo en la provincia de Buenos Aires es fundamental para su proyecto presidencial, ya que sin el respaldo de este distrito, sus aspiraciones a la presidencia podrían verse gravemente afectadas. En este sentido, el sanjuanino planea en las próximas semanas realizar una serie de encuentros con intendentes y figuras cercanas a Cristina Fernández, apuntando a fortalecer su imagen y consolidar alianzas estratégicas dentro del peronismo. Este acercamiento no es casual, ya que la ex presidenta ha sido una figura clave en su lanzamiento, habiendo respondido a una carta que Uñac le envió en marzo, en la que solicitaba la convocatoria a internas para definir al candidato presidencial.
El tiempo apremia, ya que se acerca el Mundial de fútbol de la FIFA y, conforme avance el año, muchas provincias comenzarán su campaña electoral. En este contexto, se anticipa que los comicios se llevarán a cabo en un esquema de elecciones desdobladas y adelantadas. Para Buenos Aires, la incertidumbre sobre la posible eliminación de las PASO complica aún más el panorama electoral, lo que añade presión sobre Uñac para definir su estrategia en el principal distrito electoral del país.
La posibilidad de que surja otra interna del peronismo en la provincia de Buenos Aires para determinar al candidato a gobernador en medio de este desdoblamiento genera preocupación dentro del partido. La urgencia de una presentación unificada es crucial para no ceder terreno ante la oposición, lo que podría derivar en una fragmentación del voto peronista. Así, Uñac se encuentra ante la complicada tarea de no solo consolidar su imagen como candidato presidencial, sino también de garantizar una cohesión interna que le permita enfrentar el desafío electoral que se avecina.



