A seis meses del nuevo ciclo legislativo, la actuación de los diputados y senadores de La Libertad Avanza (LLA) ha suscitado un intenso debate en torno a su rol dentro del Congreso. En una entrevista realizada durante la campaña de medio término, Sebastián Pareja expresó una idea que reflejó la filosofía del partido: "No nos interesa el currículum de nuestros candidatos, lo que buscamos son soldados que levanten la mano, nada más". Este enfoque ha generado expectativas sobre cómo se traduciría en acciones concretas en el ámbito legislativo. Sin embargo, las evidencias hasta el momento sugieren una continuidad en la dinámica de la formación libertaria, marcada por la escasa producción legislativa de sus miembros.
Desde su irrupción en la política, Javier Milei ha mantenido una relación conflictiva con el Congreso. Su llegada al poder, con la asunción como presidente el 10 de diciembre de 2023, estuvo marcada por un gesto significativo: pronunció su primer discurso de espaldas al Palacio Legislativo, simbolizando su desapego hacia la institución. A lo largo de su gestión, ha descalificado al Congreso, refiriéndose a él como un "nido de ratas", lo que refleja una postura de confrontación con el sistema político tradicional.
Sin embargo, a lo largo de este tiempo, el panorama ha cambiado. En diciembre, Milei se presentó en la Cámara de Diputados para asistir a la jura de casi 130 nuevos legisladores, un gesto que rompió con su postura inicial y que podría interpretarse como un intento de acercamiento a la nueva composición del Congreso. A pesar de esta modificación en sus actitudes, las acciones de los diputados libertarios no parecen haber variado significativamente. La crítica que se repite en el ámbito político es que, en su mayoría, estos legisladores se limitan a apoyar sin cuestionar las iniciativas del Ejecutivo, dejando de lado su función primordial de legislar.
Este fenómeno ha sido reconocido incluso por los propios miembros de LLA, quienes han admitido su rol pasivo. El diputado Benegas Lynch, conocido como "Bertie", defendió a su colega Virginia Gallardo, señalando que ambos legisladores actúan en consonancia con el Ejecutivo para revertir lo que consideran un legado de "delirio" en la legislación de las últimas décadas. Esta declaración ha despertado críticas, especialmente de figuras como Marcela Pagano, quien argumenta que la falta de acción legislativa de los libertarios resulta en un uso ineficiente de los recursos públicos, ya que los ciudadanos financian a estos representantes con dietas que ascienden a aproximadamente $6.000.000.
Por su parte, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a través de sus declaraciones, ha puesto de manifiesto el cuestionamiento sobre la idoneidad de algunos legisladores para cumplir con sus funciones. En una entrevista, una figura mediática que fue preguntada sobre su preparación para ser diputada, respondió con sinceridad: "Claramente, leyes no hago". Este tipo de respuestas reitera la percepción de que muchos de los legisladores de LLA no están dispuestos o no tienen la capacidad para desempeñar adecuadamente su rol dentro del sistema legislativo.
Contrario a la creencia de que los libertarios se encuentran impedidos de presentar proyectos, la realidad es que están facultados para hacerlo. Sin embargo, la producción legislativa ha sido limitada. Por ejemplo, la diputada Lilia Lemoine ha presentado 78 proyectos, mientras que otros como Gabriel Bornoroni han firmado 88. Aun así, estas cifras son insuficientes para contrarrestar las críticas que sostienen que el partido se ha desentendido de su responsabilidad legislativa. La falta de propuestas concretas y la tendencia a apoyar ciegamente las iniciativas del Ejecutivo han llevado a cuestionar si realmente están cumpliendo con su deber como representantes del pueblo.
En conclusión, la etapa inicial de la nueva legislatura ha dejado en evidencias las limitaciones de los diputados y senadores libertarios para actuar de manera efectiva en el Congreso. A pesar de los gestos de cambio y las afirmaciones de que buscan desandar años de malas políticas, la realidad muestra un panorama donde la falta de legislación activa se convierte en un tema central de debate. La pregunta que queda en el aire es si esta situación cambiará en los próximos meses o si la estrategia de levantar la mano y seguir al Ejecutivo continuará predominando en el accionar de La Libertad Avanza.



