El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha reafirmado su posición como un aliado clave de Estados Unidos en la región al manifestar su apoyo a la renovada Doctrina Monroe promovida por Donald Trump. Durante una entrevista con Bloomberg Televisión en Washington, tras su encuentro con el secretario de Estado Marco Rubio, Peña señaló que la revitalización de esta histórica política de influencia de EE.UU. en América Latina es una idea positiva. Su postura subraya la importancia estratégica de Paraguay en el contexto geopolítico actual, donde una estrecha colaboración con la Casa Blanca se ha vuelto fundamental.
Peña hizo hincapié en que la situación actual es muy diferente a la que se vivía hace dos siglos, cuando el presidente James Monroe estableció su doctrina. El mandatario paraguayo destacó que los lazos entre Estados Unidos y los países latinoamericanos han evolucionado: “Hoy somos distintos y la alianza que hemos construido es más sólida. Nos consideramos aliados, no se trata de una colonización”, afirmó. Según él, la nueva Doctrina Monroe podría ser vista como una oportunidad para fortalecer la cooperación y el desarrollo regional, más que como una amenaza.
El respaldo de Peña a la agenda de Trump va más allá de lo simbólico. Aplaudió la reciente decisión de EE.UU. de llevar a cabo una operación militar para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, lo que evidenció las profundas divisiones políticas en el continente. Mientras que los líderes de izquierda rechazaron la acción, los de derecha la consideraron esencial para restaurar la democracia en Venezuela. Peña opinó que, tras el fracaso de las elecciones venezolanas de 2024, la salida de Maduro se presenta como una de las mejores opciones para la región. Además, advirtió que el camino hacia la democracia en Venezuela podría ser largo, comparando esta transición con la experiencia de Paraguay tras la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner en 1989.



