En una reunión bilateral celebrada en Barcelona, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y su par sudafricano, Cyril Ramaphosa, reafirmaron este sábado su compromiso con la democracia y el multilateralismo. Este encuentro tuvo lugar en el marco de la cumbre internacional 'En Defensa de la Democracia', donde ambos líderes hicieron hincapié en la importancia de la cooperación internacional y el respeto al derecho internacional, temas que son cada vez más relevantes en un mundo en crisis.
La reunión en la Fira de Barcelona también sirvió como una devolución de la visita oficial que Sánchez realizó a Sudáfrica en 2022, lo que demuestra el continuo fortalecimiento de las relaciones políticas entre ambas naciones. Según declaraciones de Ramaphosa, el compromiso de España con la cooperación y el respeto por las normas internacionales resuena con los valores que Sudáfrica considera fundamentales. Este tipo de encuentros muestran no solo un intercambio de ideas, sino también una alineación de estrategias ante los desafíos globales actuales.
Ambos mandatarios subrayaron que las relaciones bilaterales entre Sudáfrica y España se han mantenido firmes, particularmente en el contexto de un mundo donde el multilateralismo enfrenta numerosas amenazas. La defensa de los valores de unidad y diálogo es esencial, y es por ello que los líderes se comprometieron a trabajar juntos para enfrentar estos desafíos. La cooperación política y económica se presenta como un pilar fundamental en su relación, especialmente para España, que ve en Sudáfrica un socio estratégico en el continente africano.
El presidente Ramaphosa también se refirió a la necesidad de diversificar la relación comercial entre ambos países, sugiriendo que Sudáfrica podría suministrar minerales críticos a España. Este aspecto es crucial, dado que en 2025, el comercio bilateral alcanzó los 2.800 millones de euros, con un crecimiento del 10% en las exportaciones sudafricanas hacia España, que totalizaron 1.300 millones de euros. Esto posiciona a España como el socio comercial de mayor crecimiento dentro de la Unión Europea para Sudáfrica, un dato que resalta la importancia de esta alianza.
Más de 150 empresas españolas están actualmente operando en Sudáfrica, generando alrededor de 20.000 empleos en sectores clave como energías renovables, infraestructura, servicios financieros, tecnología y turismo. Este flujo de inversiones no solo beneficia a las economías de ambos países, sino que también contribuye a la creación de un entorno más favorable para la cooperación futura. La presencia de empresas españolas en Sudáfrica es un reflejo del interés y la confianza que ambos países depositan en sus relaciones.
Ramaphosa destacó que Sudáfrica posee las mayores reservas del mundo de metales del grupo del platino, minerales que son cruciales para el desarrollo de tecnologías sostenibles, como las pilas de combustible de hidrógeno y la movilidad eléctrica. En un contexto global que busca alternativas más limpias y sostenibles, la posición estratégica de Sudáfrica se vuelve aún más relevante, actuando como una puerta de entrada a un continente de más de 1.400 millones de habitantes y un PIB combinado considerable. La colaboración entre España y Sudáfrica, por lo tanto, no solo se limita a la política y la economía, sino que también abarca cuestiones críticas para el futuro del planeta y de la humanidad.



