El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó este miércoles de «vergüenza» la suspensión cautelar del voto para ciudadanos que obtuvieron la nacionalidad mediante la llamada «ley de nietos» y acusó al Partido Popular (PP) y a Vox de pretender quitarles ese derecho a «400.000 españoles».
Sánchez se pronunció durante el Pleno del Congreso, luego de que el Tribunal Supremo resolviera suspender cautelarmente, hasta dictar sentencia, el voto de las personas ya inscriptas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) que accedieron a la nacionalidad a través de esa norma. La medida también alcanza a las nuevas altas en el registro, salvo que los solicitantes puedan acreditar que descienden de exiliados españoles.
Durante la sesión de control al Gobierno, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cuestionó a Sánchez por la falta de agilidad en las devoluciones de los inmigrantes irregulares que ingresaron en Ceuta a finales de julio. En ese marco, sostuvo que el Gobierno había incrementado en 657 personas la plantilla de las oficinas consulares para tramitar nuevas nacionalidades.
«Para la regularización masiva, 550 personas. Para Ceuta, 50 y 20 ordenadores. ¿Es así como piensa usted gestionar las 13.000 devoluciones? Qué prisas para algunas cosas y qué parsimonia para otras», afirmó Feijóo. Sánchez tomó esas declaraciones para criticar al PP y a Vox por su postura frente a la decisión del Tribunal Supremo, que la semana pasada aceptó tramitar las peticiones de la formación política sobre la aplicación de la medida.



