El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue recibido con insultos, silbidos y abucheos al llegar a la plaza Cánovas del Castillo, donde se desarrolló el acto central de la Fiesta Nacional del 12 de octubre. La ceremonia incluyó la tradicional parada militar, presidida por los reyes Felipe VI y Letizia.
Sánchez arribó en un auto oficial y permaneció dentro del vehículo durante unos minutos antes de descender. Luego se ubicó junto a las autoridades para esperar la llegada de los monarcas y participar del recibimiento institucional previsto para la jornada.
Poco después llegaron Felipe VI, vestido con el uniforme de gala del Ejército del Aire, y la reina Letizia. La pareja estuvo acompañada por la princesa Leonor, que llevaba el uniforme del Ejército de Tierra, y la infanta Sofía.
Los silbidos y los abucheos volvieron a escucharse después de la llegada de la Familia Real, durante el saludo de los monarcas a las autoridades del Estado y a los ministros del Gobierno que participaban del acto.



