El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, negó este jueves que el Ejecutivo hubiera recibido alertas extraordinarias que anticiparan la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Durante una comparecencia extraordinaria ante el Pleno del Congreso, reconoció que "fallaron cosas" en los servicios de Inteligencia y sostuvo que es necesario mejorar su capacidad de respuesta frente a las nuevas amenazas híbridas vinculadas con las tecnologías.
Sánchez afirmó que fueron revisados todos los informes, mensajes y notas verbales enviados por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior durante los días previos a la crisis. Según explicó, ninguno de esos documentos excedía la descripción de datos o un aviso rutinario, y ninguno anticipaba la escala ni la probabilidad de lo que finalmente ocurrió.
"Puedo asegurarles que ninguno iba más allá de la descripción de datos o del aviso rutinario, y que ninguno previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo", afirmó el jefe del Ejecutivo. También señaló que ningún informe que hubiera llegado a manos del Gobierno advirtió que "en cuestión de horas, 70.000 personas iban a intentar acceder a Ceuta".
El presidente admitió que los medios disponibles quedaron desbordados por la magnitud de la situación y consideró necesario reforzarlos. Además, anunció que ordenó publicar un dossier con "todos los informes" para que los medios de comunicación y la ciudadanía puedan conocer la documentación vinculada con la gestión de la crisis.



