El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó de “muy grave” la decisión del Tribunal Supremo (TS) de suspender cautelarmente el voto de los ciudadanos que ya estaban inscriptos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) y que obtuvieron la nacionalidad a través de la denominada “ley de nietos”.
Durante su intervención en la Festa de la Rosa del PSC, realizada en La Pineda de Gavà, en Barcelona, Sánchez sostuvo que la medida afecta a unos 400.000 españoles que viven en el extranjero. “Hace dos semanas se produjo un hecho muy grave que, desgraciadamente, socava nuestra democracia”, afirmó el jefe del Gobierno.
Sánchez señaló que el Tribunal Supremo todavía deberá resolver la cuestión de fondo y aseguró que no pondrá en duda una decisión judicial, aunque manifestó que no la comparte. Al mismo tiempo, responsabilizó al Partido Popular (PP) y a Vox por la presentación del recurso que derivó en la medida cautelar. “No perdonaré a PP y Vox, que fueron los que plantearon este recurso”, declaró.



