Samsung y SK Hynix han anunciado la construcción de nuevas plantas dedicadas a la fabricación y empaquetado de semiconductores, en el marco de un ambicioso plan de inversiones que asciende a 392 billones de wones, equivalentes a aproximadamente 252.222 millones de dólares. Este paquete de inversiones está destinado a la región central de Corea del Sur, específicamente a las provincias de Chungcheong del Norte y del Sur, así como a las ciudades de Daejeon y Sejong, y se alinea con tres megaproyectos estratégicos impulsados por el Gobierno en el ámbito de los semiconductores y la inteligencia artificial (IA).

Durante un evento celebrado en la ciudad de Asan, el presidente Lee Jae-myung presentó los detalles de esta importante inversión, que busca consolidar a Corea del Sur como un líder en el sector tecnológico. En este encuentro, se dieron cita representantes de las dos gigantes tecnológicas, junto a altos funcionarios del Gobierno y otros actores clave de la industria, quienes subrayaron la relevancia de estos proyectos para el desarrollo económico de la región. La iniciativa no solo busca fortalecer la capacidad de producción de semiconductores, sino también potenciar el desarrollo de tecnologías avanzadas en inteligencia artificial.

El ministro de Industria de Corea del Sur, Kim Jung-kwan, destacó que dentro de los 392 billones de wones, se asignarán 156 billones de wones (100.434 millones de dólares) específicamente para el sector de semiconductores. Además, se destinarán otros 150 billones de wones para la creación de centros de datos centrados en inteligencia artificial, lo que refleja un enfoque integral hacia la innovación tecnológica y el crecimiento sostenible en el país. Esta estrategia gubernamental responde a la creciente demanda global de productos semiconductores y soluciones de IA, posicionando a Corea del Sur en el centro de estas industrias vitales.

Samsung Display, una de las divisiones de Samsung Electronics, anunció que invertirá 56 billones de wones (38.284 millones de dólares) en la construcción de una nueva fábrica de memorias de alto ancho de banda (HBM) y en instalaciones de empaquetado. Esta inversión se llevará a cabo en la ciudad de Cheonan y en el distrito especial de Onyang, ambos ubicados en la provincia de Chungcheong del Sur. Este desarrollo es crucial, ya que las memorias HBM son componentes esenciales para aplicaciones que requieren un alto rendimiento, como los centros de datos y la computación en la nube.

Por su parte, el director ejecutivo de SK Hynix, Kwak Noh-jung, reveló que la compañía destinará 100 billones de wones (64.832 millones de dólares) a la expansión de su capacidad en la región. De esta cantidad, 80 billones de wones (51.519 millones de dólares) se invertirán en la construcción de una nueva planta de memorias NAND en Cheongju, que comenzará a levantarse el próximo año y se espera que esté operativa para el primer semestre de 2029. Además, se anunció una asignación de 20 billones de wones (12.880 millones de dólares) para instalaciones de empaquetado avanzado, entre ellas la planta P&T7, cuya finalización está proyectada para fines de 2027.

El paquete de inversiones también incluye contribuciones de otras empresas, que suman 150 billones de wones (96.561 millones de dólares) para el desarrollo de un centro de datos de inteligencia artificial en Chungcheong. Este centro se considera uno de los pilares de los megaproyectos anunciados por el Gobierno, que busca no solo fortalecer la infraestructura tecnológica del país, sino también crear un ecosistema que favorezca la innovación y la competitividad a nivel global. Las inversiones en este sector son vitales para asegurar el crecimiento sostenido de la economía surcoreana en un contexto de creciente competencia internacional.

Este anuncio de inversiones se produce en un momento en que el Gobierno surcoreano ha desvelado tres megaproyectos industriales que abarcan los sectores de semiconductores, inteligencia artificial física y centros de datos, con un valor total estimado en 1.461 billones de wones (aproximadamente 947.000 millones de dólares). Estos esfuerzos son parte de una estrategia más amplia para posicionar a Corea del Sur como un líder mundial en tecnología avanzada, lo que podría tener repercusiones significativas en la economía global y en el desarrollo de nuevas tecnologías en los años venideros.