El presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull, reclamó nuevamente la aplicación de la ley de amnistía y expresó su deseo de que “algún día se pida perdón” por el referéndum del 1 de octubre de 2017. Según planteó, la medida permitiría que el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y el exconseller Lluís Puig ocupen sus escaños, además de poner fin a la inhabilitación de dirigentes como el líder de ERC, Oriol Junqueras, y el secretario general de Junts, Jordi Turull.
Rull formuló sus declaraciones este jueves durante un acto institucional realizado en la Sala de Audiencias del Parlament, junto con integrantes de la Mesa de Junts y ERC: la vicepresidenta primera, Raquel Sans, y los secretarios Juli Fernàndez y Glòria Freixa. “Después de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) pedimos por enésima vez que se ponga fin a las argucias legales y al filibusterismo judicial que dilatan su aplicación”, afirmó. El presidente del Parlament sostuvo además que la entrada en vigor de la norma está cerca.
De todos modos, Rull advirtió que la amnistía no resolverá “la cuestión de fondo” ni el anhelo de libertad del independentismo. En ese sentido, consideró que ese planteo deberá volver a debatirse “a fondo y con consecuencias”. También definió el 1-O como una expresión de dignidad colectiva, aseguró que “el pueblo venció al miedo” al proteger las urnas y sostuvo que la fecha constituye un patrimonio inmaterial y político de Catalunya.



