El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, cuestionó el criterio que adoptará el Tribunal Supremo después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) determinara este jueves que la Ley de Amnistía no entra en conflicto con el derecho comunitario. En particular, apuntó contra Manuel Marchena, presidente de la sala que juzgó a los condenados por el ‘procés’.
Rufián planteó si el Supremo “aplicará una sentencia basada en una lógica” que, según sostuvo, “le trasciende”, o si “seguirá aplicando una venganza basada en un patriotismo frágil y tóxico”. A su entender, esa es la duda que queda por resolver tras el pronunciamiento de la Justicia europea y a la espera de la futura decisión del máximo tribunal español.
En un mensaje publicado en X, el dirigente de ERC también señaló que ambos pronunciamientos se producen “en plena guerra judicial contra el Gobierno” de Pedro Sánchez. Además, destacó que el Partido Popular y Junts “hablan, pactan y votan como nunca”. “Veremos qué corriente se impone”, escribió Rufián, quien cerró su mensaje con una referencia a los episodios de brujería de Salem: afirmó que la persecución no terminó hasta que desde fuera “vinieron a pararle los pies a los fanáticos”.



