El presidente boliviano, Rodrigo Paz, llegó este domingo a Paraguay para ser parte de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, que tendrá lugar el próximo martes. Este encuentro, que se desarrollará en Asunción, contará con la presencia de líderes de países como Argentina, Brasil, Uruguay, Ecuador y Chile, además del mandatario anfitrión, Santiago Peña.
Paz fue recibido en el aeropuerto Silvio Petirossi, situado en la ciudad de Luque, en una ceremonia que tuvo lugar en el espigón presidencial. En su llegada, lo acompañó el canciller boliviano, Fernando Aramayo. Este viaje marca la primera salida internacional de Paz tras el estallido social en Bolivia que tuvo lugar el 6 de mayo, donde una serie de protestas por parte de sectores sindicales y campesinos llevaron a exigencias de renuncia poco tiempo después de haber asumido la presidencia.
La estancia de Paz en Paraguay no es su primera visita, ya que anteriormente había asistido el 17 de enero a la firma de un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, que incluye a Paraguay, Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia. Su participación en esta cumbre se produce en un contexto donde Bolivia está en un proceso de adaptación a las normativas del bloque, dado su estatus de miembro pleno.
La agenda del encuentro promete ser intensa. Se espera que el presidente paraguayo, Santiago Peña, reciba a su par boliviano en su residencia el lunes, antes del inicio formal de la cumbre. Además de Paz, han confirmado su asistencia líderes como Javier Milei de Argentina, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Yamandú Orsi de Uruguay, José Antonio Kast de Chile y Daniel Noboa de Ecuador. La diversidad de naciones participantes refleja la relevancia del Mercosur como un espacio de diálogo y cooperación en la región.
Uno de los puntos destacados de esta cumbre será el traspaso de la Presidencia Pro Tempore del Mercosur de Paraguay a Uruguay, quien asumirá el liderazgo del bloque durante el segundo semestre del año. Este cambio es significativo, ya que implica una renovación en las estrategias y prioridades del Mercosur, en un momento en que la integración regional se enfrenta a desafíos económicos y sociales.
La Cumbre del Mercosur comenzó el sábado en Luque, con sesiones técnicas y reuniones a puerta cerrada que abordaron cuestiones como la migración y el comercio entre los países miembros plenos. La agenda continuará el lunes con la LXVIII Reunión Ordinaria del Consejo del Mercosur, donde se espera la participación de los cancilleres de las naciones integrantes y asociadas. Este tipo de encuentros son esenciales para fortalecer la cooperación en áreas de interés mutuo y buscar soluciones conjuntas a los problemas que enfrentan los países de la región.
Adicionalmente, este domingo también llegó el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, quien representará al presidente José Raúl Mulino en la cumbre. La participación de Panamá tiene como objetivo promover una agenda centrada en los servicios, la logística y la integración comercial en la región, lo que añade una perspectiva adicional a los debates que se desarrollarán durante el evento. Este enfoque en la integración comercial es crucial para el desarrollo económico de la región, en un contexto global cada vez más competitivo y desafiante.



