El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha anunciado la creación de una comisión destinada a la reforma parcial de la Constitución del país. Este paso, que busca reactivar el modelo económico en crisis, se llevó a cabo durante un encuentro nacional celebrado en Cochabamba, donde se congregaron autoridades gubernamentales, empresarios, líderes sociales, así como gobernadores y alcaldes. La iniciativa pretende abrir nuevas oportunidades para inversiones y modernizar los sectores estratégicos de la economía boliviana.
La propuesta de reforma constitucional se centra en modificar el marco legal que regula áreas clave como los hidrocarburos, la electricidad, la minería y la economía verde. En este sentido, el gobierno de Paz planea presentar un total de diez proyectos de ley que no solo buscan atraer capitales extranjeros, sino que también apuntan a dinamizar la economía local. Muchos de estos proyectos ya están siendo sometidos a revisión jurídica antes de ser enviados al Parlamento para su respectivo análisis y discusión.
Durante su discurso en el plenario, Paz enfatizó la importancia de la participación ciudadana, destacando que la Comisión de la Reforma de la Constitución será abierta a todos los sectores y regiones del país. “Nuestra intención es que cada voz sea escuchada”, afirmó, subrayando que el enfoque inclusivo es fundamental para evitar malentendidos sobre las reformas que se proponen. En este contexto, también se anticipa la presentación de una nueva ley electoral, así como reformas en el ámbito judicial y en materia de seguridad nacional.
El objetivo principal de estas reformas es establecer un entorno legal y político que favorezca la llegada de inversiones y, a su vez, propicie el crecimiento económico. Según las declaraciones de Paz, el propósito de este paquete de iniciativas es claro: “desarrollar y generar un progreso para el país”. Se busca, además, crear un marco que permita a las regiones y municipios adaptarse a sus realidades, evitando así interpretaciones erróneas que puedan surgir sobre un posible ataque al Estado Plurinacional.
Por su parte, el expresidente Jorge Tuto Quiroga, presente en el evento, subrayó la urgencia de llevar a cabo una reforma constitucional. Según Quiroga, las leyes actuales permiten que la inversión extranjera solo ingrese “por rendijas”, lo que limita el potencial económico del país. En este sentido, propuso que el Gobierno evalúe acuerdos de libre comercio que incluyan cláusulas de protección para las inversiones, un aspecto crucial para garantizar seguridad jurídica y atraer capitales.
La Constitución vigente, promulgada en 2009, establece que el Estado boliviano es propietario de los recursos naturales y ejerce el control sobre los sectores hidrocarburífero, minero y eléctrico. A partir de esta base, el gobierno de Paz busca realizar modificaciones que eliminen las barreras que dificultan la llegada de nuevas inversiones y que faciliten la modernización del modelo productivo. En este sentido, el presidente enfatizó que “el viejo Estado tranca no da seguridad”, abogando por una mayor autonomía para gobernaciones y municipios.
En este contexto, se presentó la propuesta “50-50”, que busca redistribuir competencias y recursos de manera equitativa entre el gobierno central y las administraciones regionales. Aunque áreas como educación y salud mantendrían un marco nacional, se permitiría a los departamentos adaptar hasta la mitad de las políticas a sus necesidades locales. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quien también estuvo presente en la cumbre política, anticipó medidas para flexibilizar la gestión económica, lo que podría complementar las reformas propuestas por el presidente.



