Los ministros de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; de Defensa, Margarita Robles; y de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, no participarán el próximo 9 de septiembre en la primera sesión de control al Gobierno del nuevo curso político. Los tres comunicaron al Congreso que no podrán asistir a la reunión, que previsiblemente estará marcada por las consecuencias de la entrada masiva de migrantes registrada los pasados 30 y 31 de julio en Ceuta.

Torres había sido designado por el Ejecutivo como responsable del mando único para gestionar la respuesta a la crisis. Los tres ministros comparecieron la semana pasada en el Congreso para dar explicaciones sobre lo ocurrido, aunque en ese momento todavía no se conocía el informe policial que atribuye a Marruecos un papel central en la organización de la entrada masiva de migrantes.

La sesión del 9 de septiembre será la primera de control al Gobierno después de la difusión de ese informe. Durante su comparecencia, Albares negó cualquier implicación del país magrebí y destacó la importancia de la colaboración bilateral. El ministro atribuyó la entrada masiva a la circulación de “bulos” y denunció la intervención de una “internacional reaccionaria” que, según sostuvo, instrumentalizó la crisis para “lanzar una guerra cognitiva”. También afirmó que en España esa estrategia contó con la ayuda de “los habituales propagadores de odio”, aunque no precisó a quiénes se refería.