En un momento clave para la política exterior de México, Roberto Velasco ha sido ratificado como el nuevo canciller del país por el Senado mexicano, marcando así un nuevo capítulo en la diplomacia mexicana. Velasco, quien cuenta con una trayectoria en el ámbito de las relaciones internacionales, fue designado por la presidenta Claudia Sheinbaum para ocupar este importante cargo, lo que refleja la continuidad y estabilidad que busca su administración. La ratificación se produjo con un amplio respaldo: 81 votos a favor y 30 en contra, lo que demuestra una sólida confianza en su capacidad para representar a México en el escenario global.
Una de sus primeras acciones como canciller fue establecer contacto con sus homólogos de Uruguay y Guatemala. En sendas conversaciones telefónicas, Velasco se comunicó primero con Mario Lubetkin, el ministro uruguayo de Relaciones Exteriores. Durante esta charla, el nuevo canciller reafirmó el apoyo de México a la presidencia de Uruguay en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), destacando la importancia de la amistad y la cooperación bilateral, más allá de la mera diplomacia. Este enfoque en las relaciones humanas y amistosas entre los países latinoamericanos es crucial en un contexto donde la integración regional es más necesaria que nunca.
Posteriormente, Velasco mantuvo una conversación con Carlos Ramiro Martínez, su par guatemalteco. En esta llamada, se subrayaron los lazos históricos que unen a ambos países, así como la importancia de una agenda común que beneficie a ambas naciones. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México enfatizó que la relación entre la presidenta Sheinbaum y el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo es sólida y cercana, lo que resalta el compromiso de ambos países en trabajar juntos en temas de interés mutuo, especialmente en el ámbito de la seguridad y la migración.
La relación con Guatemala es estratégica para México, no solo por la frontera que comparten, sino también por la sinergia que generan sus agendas de cooperación. En este sentido, el nuevo canciller tiene la tarea de fortalecer estos vínculos, promoviendo acciones que beneficien a ambos países y que aborden problemáticas regionales como la migración y la seguridad. Velasco ha manifestado su intención de abordar estos temas con un enfoque renovado y proactivo, buscando no solo la colaboración, sino también soluciones efectivas que respeten la soberanía de cada nación.
Antes de sus diálogos con Uruguay y Guatemala, Velasco también se comunicó con Mauro Vieira, el canciller de Brasil, lo que indica su intención de establecer una red de contactos en la región desde el primer momento de su gestión. Esta estrategia busca no solo afianzar la posición de México en el continente, sino también fomentar un clima de diálogo y cooperación en un contexto internacional cada vez más complejo.
Durante su comparecencia ante el Senado, el nuevo canciller también abordó temas de gran relevancia como la soberanía nacional frente a la presión de Estados Unidos, así como la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Velasco se comprometió a fomentar una política exterior que promueva la cooperación sin subordinación, priorizando la seguridad, la integración regional y la consolidación de relaciones con otras naciones, incluyendo Canadá, los países de América Latina y la región Asia-Pacífico. Con este enfoque, el canciller busca poner a México en una posición de liderazgo y respeto en el ámbito internacional, especialmente en un momento donde las dinámicas globales están en constante cambio.



