En un acto significativo para el panorama político peruano, el candidato presidencial de izquierda, Roberto Sánchez, formalizó un "Compromiso por el Perú" el pasado sábado en la ciudad de Lima. Este acuerdo fue suscrito con diversas organizaciones sociales, gremiales y políticas, y tiene como objetivo delinear una agenda que aborde los desafíos más apremiantes que enfrenta el país, tales como la inseguridad, la corrupción y el deterioro de la democracia. La firma del compromiso se produce en un contexto electoral crucial, a pocos días de la segunda vuelta electoral que lo enfrentará a la candidata de derecha, Keiko Fujimori, el próximo 7 de junio.
Sánchez, representante del partido Juntos por el Perú, se presentó junto a líderes de diferentes sectores en un evento que también sirvió como preámbulo al debate televisado con Fujimori, organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Durante su intervención, el candidato expresó su firme intención de gobernar con un enfoque centrado en los derechos humanos, la justicia social y la recuperación económica. Este pacto se erige como una respuesta a las inquietudes de la ciudadanía, que busca un cambio significativo en la dirección del país.
Las organizaciones que respaldaron este compromiso se comprometieron a ejercer un "voto vigilante" a favor de la candidatura de Sánchez, enfatizando la importancia de la defensa de la democracia y la lucha contra la corrupción. Este apoyo se basa en la necesidad urgente de reconstruir la confianza en las instituciones y promover un ambiente de justicia y equidad en el país. Los grupos que se unieron a esta iniciativa incluyen estudiantes, trabajadores, indígenas y víctimas de violencia, quienes consideran fundamental la creación de un frente amplio que permita recuperar la estabilidad institucional.
Los firmantes del acuerdo también hicieron hincapié en la necesidad de rescatar a Perú de lo que describieron como un "pacto mafioso liderado por el fujimorismo". Atribuyen a este entorno la proliferación de la delincuencia, los abusos de poder y la impunidad que han caracterizado a los últimos años de gobierno. En este sentido, el compromiso firmado por Sánchez incluye la derogación de leyes que, según argumentan, obstaculizan la lucha contra las economías ilegales y la promoción de una agenda de justicia y reparación para las víctimas de violaciones de derechos humanos en el pasado reciente del país.
El documento también aborda temas fundamentales como la defensa del derecho a la educación pública, los derechos laborales y la promoción de un sistema de salud pública universal. En un contexto de crisis económica, se menciona la importancia de desarrollar políticas sostenibles y equitativas que fomenten la economía circular y el uso de energías renovables, así como la inclusión de economías solidarias e indígenas en la agenda nacional.
El respaldo de múltiples partidos políticos a la candidatura de Sánchez, incluidos la Alianza Venceremos, Ahora Nación, Primero la Gente, y la Coordinadora de Organizaciones de Izquierda y Progresista (COIP), resalta la construcción de un frente común que busca articular diversas voces y demandas en un momento de polarización política. Así, el "Compromiso por el Perú" se presenta no solo como un documento de apoyo, sino como una plataforma de acción que busca transformar las expectativas políticas en una realidad tangible para la población.



