En un contexto de alta tensión política y electoral, el candidato de izquierda Roberto Sánchez ha manifestado su apoyo a la decisión del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de extender el horario de votación en las elecciones generales de Perú. Esta medida, que permite a los ciudadanos votar hasta el lunes a las 18:00 horas, busca garantizar que ningún peruano quede excluido del ejercicio de su derecho al sufragio debido a problemas logísticos en la apertura de los locales de votación. El anuncio se produce en medio de un panorama electoral en el que los sondeos de boca de urna sugieren que Sánchez tiene la posibilidad de llegar a una segunda vuelta, compitiendo con la candidata de la derecha, Keiko Fujimori.
Desde la sede de su partido, Juntos por el Perú, ubicada en el corazón de Lima, Sánchez expresó su satisfacción por la ampliación del plazo electoral. “Es fundamental que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a votar sin inconvenientes”, subrayó, enfatizando la importancia de que los problemas de retraso en la apertura de algunos centros no afecten el proceso electoral en su conjunto. Esta postura resuena con la necesidad de fortalecer la democracia en un país que ha experimentado una inestabilidad política significativa en los últimos años.
El candidato también señaló que los inconvenientes en los locales de votación se registraron en una porción mínima de los centros, principalmente en la capital. Sin embargo, su mensaje fue claro: “Es imperativo que se respete el derecho al voto”, asegurando que cualquier inconveniente logístico no debería menoscabar el proceso electoral que ya estaba en marcha. A pesar de los problemas, el respaldo popular que su campaña ha logrado colectar le da confianza en que el electorado se manifestará en las urnas.
Sánchez no escatimó en críticas hacia Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), así como a las autoridades responsables que causaron los atrasos en la distribución del material electoral. “No se puede eximir de responsabilidad a quienes están a cargo de la logística electoral”, argumentó, haciendo referencia a la empresa encargada del transporte de los materiales. Esta situación ha puesto de relieve la necesidad de una mayor eficacia en la organización de los procesos electorales, en un país donde la desconfianza en las instituciones ha crecido.
Según los resultados preliminares de una encuesta realizada por Ipsos, con una muestra de 18.144 votantes y un margen de error del 3%, los porcentajes de apoyo a los diferentes candidatos arrojan un panorama fragmentado. Keiko Fujimori lidera con un 16,6% de los votos, seguida por Roberto Sánchez con un 12,1%, Ricardo Belmont con un 11,8%, Rafael López Aliaga con un 11%, y Jorge Nieto con un 10,7%. Este escenario implica que la contienda electoral se encuentra abierta y que el apoyo a los distintos candidatos varía considerablemente.
A pesar de que los resultados de los sondeos son solo un primer indicador, Sánchez se mostró optimista respecto a su desempeño electoral. “Hemos conseguido articular un proyecto que busca democratizar el país, y eso nos llena de esperanza”, afirmó, resaltando el respaldo que ha recibido hasta el momento. La posibilidad de una segunda vuelta se convierte en un tema de gran interés, no solo para los partidos involucrados sino también para los ciudadanos, quienes buscan un cambio en un país que ha visto pasar a ocho presidentes en una década.
Con más de 27,3 millones de peruanos convocados a las urnas para elegir a sus representantes para el período 2026-2031, la importancia de este proceso no puede subestimarse. La elección de un nuevo presidente, en particular, reviste una relevancia crucial en un contexto de crisis política y económica. La esperanza de una recuperación y un futuro más estable está en juego, y los resultados de estas elecciones podrían marcar un punto de inflexión en la historia reciente del país.



