La reciente decisión del Gobierno de extender el Régimen de Incentivo a la Generación de Inversiones (RIGI) hasta julio de 2027 no se limita a ser una mera formalidad administrativa. Este movimiento representa un mensaje claro al mercado internacional, dado que el esquema está diseñado para atraer inversiones millonarias que requieren plazos de ejecución prolongados. La ampliación de este período es crucial para fomentar el interés en sectores estratégicos.
El Decreto 105/2026 no solo prolonga la adhesión al régimen por un año, sino que también introduce modificaciones significativas. Un cambio destacado es la inclusión formal de la exploración y explotación onshore en el sector de Oil & Gas, estableciendo un umbral mínimo de inversión de 600 millones de dólares. Este mínimo, aunque pueda parecer arbitrario, está orientado a fomentar proyectos de gran escala en Vaca Muerta, especialmente en el ámbito del shale oil y gas, con un enfoque claro en incrementar las exportaciones.
Hasta la fecha, se han aprobado 10 proyectos bajo este régimen, con un total de inversiones que alcanza los 25.500 millones de dólares, según el ministro Luis Caputo. Este monto representa el piso actual del RIGI, y se prevé que varios proyectos adicionales, que aún están en evaluación, podrían sumar miles de millones más. En particular, en la provincia de Río Negro, destacan iniciativas como la expansión de la infraestructura en Vaca Muerta Sur y el desarrollo de GNL en el Golfo de San Matías, que incluyen inversiones significativas de empresas clave en el sector energético.



