El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, destacó recientemente el potencial de su par de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, como uno de los líderes capaces de guiar una reestructuración fundamental del país. En un contexto en el que el peronismo busca redefinir su rumbo y construir una alternativa sólida de cara a las elecciones presidenciales de 2027, Quintela enfatizó que es crucial que el movimiento deje atrás una postura meramente opositora para concentrarse en la generación de propuestas viables. Para él, el objetivo primordial es erradicar el actual modelo económico, que considera insostenible, y reemplazarlo con una estrategia ordenada y viable.
Durante una entrevista en Radio Splendid, el mandatario riojano argumentó que el peronismo debe transformarse y centrarse en ofrecer una alternativa clara y constructiva, en lugar de limitarse a criticar al gobierno actual. “No se trata solo de oponernos, sino de definir un objetivo y trabajar de manera organizada para alcanzarlo”, expresó Quintela. Este planteo se enmarca en un debate interno del partido que busca revitalizar su imagen y relevancia en la política nacional.
Quintela resaltó a Kicillof como una figura clave en este proceso, lo que refleja la creciente importancia de su liderazgo en el contexto actual del peronismo. Esta afirmación se produce en medio de un panorama político complejo, donde las discusiones internas son cada vez más evidentes, y donde se requiere una figura que unifique y guíe al partido hacia un nuevo horizonte electoral.
Por otra parte, el gobernador de La Rioja también abordó la figura de Cristina Kirchner, a quien consideró un activo valioso en el proceso de reestructuración del peronismo. Quintela descartó cualquier idea de que la expresidenta pueda ser un obstáculo para el diálogo y la renovación del movimiento. “Cristina es una peronista de corazón y ha demostrado su capacidad de diálogo en diversas ocasiones”, subrayó. Esta declaración resalta el deseo de construir un espacio político más inclusivo y abierto a diferentes voces dentro del partido.
En cuanto a la dinámica interna del peronismo, Quintela afirmó que “el límite es la derecha”, lo que indica su visión de que es esencial buscar amplios consensos antes de entrar en una competencia interna. Su enfoque sugiere que, aunque se pueden presentar diferencias dentro del partido, es crucial que estas se resuelvan mediante el consenso y el diálogo. “Hay que agotar el consenso y, si no, recurrir a una interna; no hay que temer a este proceso”, sentenció.
En un acto reciente en Ushuaia, donde se conmemoró un nuevo aniversario de la Gesta de Malvinas, Quintela también planteó la necesidad de construir un país más justo para poder hablar de soberanía. Esta afirmación, cargada de simbolismo, se presentó en un contexto de unidad federal, donde el gobernador compartió un momento con Kicillof y el intendente de Ushuaia, Gustavo Melella. Quintela enfatizó que la lucha por Malvinas no solo es un recuerdo doloroso, sino que también debe servir para unir al país y marcar el camino hacia un futuro más equitativo y solidario.
En conclusión, el discurso de Ricardo Quintela refleja un momento de reflexión y proyección para el peronismo argentino. Con el horizonte de las elecciones de 2027 a la vista, la búsqueda de un liderazgo fuerte y de propuestas concretas se vuelve esencial para reposicionar al partido en la política nacional. La figura de Kicillof, así como la disposición al diálogo de Cristina Kirchner, pueden ser determinantes en este proceso de renovación y reconstrucción que el peronismo se plantea como desafío.



