Un tribunal federal de Estados Unidos desestimó el intento de Donald Trump de frenar la tarifa de congestión instaurada en Nueva York. El juez concluyó que la medida adoptada por la ciudad se encuentra dentro de los límites legales establecidos para la administración local.

La decisión, emitida el 3 de marzo de 2026, establece un precedente importante en la regulación del tránsito urbano en una de las ciudades más icónicas del mundo. Según los informes, el tribunal consideró que la demanda de Trump, que intentaba interferir con una política local, era "ilegal" al sobrepasar las competencias del Ejecutivo federal, lo que refuerza la autonomía de Nueva York.

Al validar la tarifa de congestión, se respalda una estrategia municipal que busca reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire en la ciudad. Las autoridades neoyorquinas celebraron este fallo, afirmando su compromiso con el programa y destacando que esta decisión les permite enfrentar de manera más efectiva los problemas de movilidad y contaminación, además de facilitar la financiación de mejoras en el transporte público.