Santo Domingo, 27 de junio (Redacción Medios Digitales) - La República Dominicana ha tomado medidas contundentes en respuesta a la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela tras los devastadores terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que azotaron el país sudamericano el pasado miércoles. En un acto de solidaridad regional, el gobierno dominicano envió un cargamento de medicamentos en una aeronave de la Fuerza Aérea, con el objetivo de asistir a la población que ha sido gravemente afectada por esta tragedia natural.
El envío de estos medicamentos es un paso significativo en la cooperación bilateral entre ambas naciones y se llevará a cabo a través de las autoridades de salud venezolanas, quienes se encargarán de distribuir los insumos de acuerdo con las prioridades establecidas en la respuesta nacional a esta emergencia. El Ministerio de Defensa de la República Dominicana, en colaboración con el Ministerio de Salud Pública y el Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico (Promese/Cal), está coordinando esta misión humanitaria que no solo busca aliviar el sufrimiento de los afectados, sino también fortalecer los lazos de amistad y cooperación entre los dos países.
Además de los medicamentos, el gobierno dominicano está preparando el envío de un buque con ayuda humanitaria, el cual forma parte de la misión 'Quisqueya Solidaria 2026'. Esta iniciativa incluye un equipo de expertos en gestión de desastres que llegó a Venezuela el jueves por la tarde para evaluar la situación y coordinar las labores de ayuda. La embarcación, que se espera zarpe en los próximos días, transportará un considerable volumen de alimentos, agua, insumos médicos y otros artículos esenciales que han sido recolectados a través de los centros de acopio habilitados por el Ministerio de Defensa, ampliando así la capacidad de asistencia que la República Dominicana puede ofrecer al pueblo venezolano.
La estrategia de ayuda se complementa con el despliegue de equipos de rescate y la habilitación de centros de acopio para recibir donaciones, lo que demuestra el compromiso del gobierno dominicano con la causa humanitaria. Desde el inicio de la emergencia, el presidente Luis Abinader ha enfatizado la importancia de brindar apoyo no solo a la población local de Venezuela, sino también a los dominicanos que residen en el país y que se han visto afectados por los sismos. En este sentido, se anunció el traslado de una misión especial para ofrecer asistencia humanitaria a los compatriotas que lo requieran, así como facilitar su retorno al país si así lo desean.
Según los reportes oficiales, hasta el momento se ha confirmado la muerte de una ciudadana dominicana como consecuencia de los terremotos. Mientras tanto, el presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, ha informado que el saldo de la tragedia asciende a al menos 1.430 fallecidos, 3.238 heridos y 3.142 familias damnificadas. Estas cifras alarmantes resaltan la magnitud de la crisis y la necesidad urgente de asistencia humanitaria.
Además, la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU ha advertido que hasta 6,76 millones de personas podrían haber sido afectadas por los terremotos, lo que pone de relieve la gravedad de la situación en Venezuela. En este contexto, la respuesta coordinada y solidaria de la República Dominicana no solo busca aliviar el sufrimiento inmediato, sino también contribuir a la recuperación a largo plazo de un país que enfrenta desafíos enormes en su camino hacia la estabilidad. La unión entre ambas naciones en este momento crítico es un ejemplo de cómo la cooperación internacional puede marcar la diferencia en situaciones de emergencia.



