Desde el inicio de su gestión hace poco más de dos años, Javier Milei ha visto un constante goteo de renuncias y desvinculaciones en su gabinete. La más reciente fue la de Demian Reidel, quien se desempeñaba como titular de Nucleoeléctrica Argentina. Previamente, Marco Lavagna dejó su puesto en el INDEC, marcando un ciclo de inestabilidad en la administración.

La salida de Mariano Cúneo Libarona del Ministerio de Justicia también ha sido significativa. Tras meses de discusiones sobre su permanencia, finalmente renunció y será reemplazado por Juan Bautista Mahiques, quien hasta ahora ocupaba el cargo de Ministerio Público Fiscal en la Ciudad de Buenos Aires. La decisión de Cúneo Libarona no llegó de forma sorpresiva, ya que la relación con algunos de los principales miembros del gobierno había comenzado a deteriorarse.

La designación de Mahiques es interpretada en el entorno oficialista como el resultado de una lucha interna por el poder. Karina Milei, hermana del presidente, fue fundamental en la elección del nuevo ministro, lo que reafirma su influencia en el gabinete. Mientras tanto, el Ministerio de Justicia enfrenta una serie de desafíos, incluyendo la falta de nombramientos de jueces y fiscales, situación que ha dejado numerosas vacantes en los tribunales del país.